Con 36 votos a favor y 33 en contra, el proyecto presentado por el Frente de Todos (FDT) para ampliar los integrantes de la Corte Suprema de Justicia fue aprobado en el Senado. Inicialmente, el oficialismo había presentado una iniciativa en conjunto con los gobernadores peronistas que proponía una composición de 25 miembros. Pero, para conseguir las voluntades suficientes, el interbloque conducido por José Mayans consensuó con fuerzas aliadas que los jueces del Máximo Tribunal sean 15 cortesanos.

De esa manera, y a pesar de que la oposición no bajó en un principio al recinto, el FDT consiguió el quórum necesario para dar comienzo a la sesión, que fue presidida por Claudia Ledesma Abdala, dado que la titular provisional del Senado, Cristina Fernández de Kirchner, no se apersonó en la Cámara alta. Después de que sonarán las estrofas del himno nacional, Juntos por el Cambio (JxC) bajó a sus bancas y participó del debate. ¿Cuáles fueron los principales argumentos?

Funcionamiento de la Corte Suprema

En su alocución, el senador oficialista Martín Doñate señaló: “Es materialmente imposible que cuatro señores puedan definir 17.000 o 25.000 casos. El promedio es 24 horas por día, sin feriados ni sábados ni domingos, firmar resoluciones cada media hora”. En el mismo sentido se expresó su compañera de bancada, Silvia Sapag, quien también fue una de las artífices del acuerdo de los 15 miembros entre las fuerzas que votaron a favor. La legisladora neuquina explicó el funcionamiento de la Corte: “Los relatores les pasan a los jueces lo que tienen que firmar. Ellos van firmando y cuando terminan, le preguntan a los relatores si han firmado algo importante, por si la prensa le pregunta”.

Acto seguido, Sapag cuestionó: “¿Esto están defendiendo? Yo quiero una Corte que se ocupe de cada caso, y para eso necesitamos más miembros, y que no pregunten qué firmaron por si la prensa pregunta”. El miembro informante del FDT, Guillermo Snopek había planteado al comienzo de la sesión que esta CSJN no le soluciona los problemas al ciudadano de a pie, algo que luego fue muy criticado por la oposición.

“Se ha dicho que los ciudadanos necesitan la mejor justicia. Sí, claro. Ahora, ¿la Corte Suprema es la justicia que usan los ciudadanos de a pie? ¿Ellos acceden a ella? Salvo contadísimas excepciones, no”, puntualizó el senador por la Ciudad de Buenos Aires, Martín Lousteau. En la misma línea, Silvina Giacoppo, también integrante del Consejo de la Magistratura, señaló: “La Corte no resuelve los problemas de la gente, está para controlar la constitucionalidad de los fallos. Los que resuelven los problemas cotidianos del ciudadano de a pie son los juzgados de primera y segunda instancia y las Cámaras”. La senadora calificó de “tóxica” a esta sesión y el líder del Evolución apuntó contra el oficialismo por “tratar una ley sin ningún tipo de consenso”.

Federalismo

Entre los principales ejes de discusión respecto a la reforma del Máximo Tribunal, el federalismo fue uno muy presente en el debate parlamentario. El proyecto establece tres jueces por cada una de las cinco regiones del país (Sur, Norte, Este, Oeste y Centro). La exgobernadora de Catamarca, Lucia Corpacci, sostuvo que “es importante que las provincias estén sentadas en la Corte”.

Así, interpeló al resto de los presentes en el recinto: “¿De verdad ninguno sentiría el orgullo de tener un representante de su provincia? ¿Ninguno diría ‘que bueno que tengo un formoseño en la Corte que sepa lo que pasa en el país profundo’? A mi me encantaría tener un catamarqueño, no para que defienda los intereses de esa provincia, sino para que defienda la realidad de lo que sucede en el Interior”.

Lousteau también se refirió a ese punto. “Se argumenta que la Corte recibe 25.000 causas pero no las trata, que rechaza gran parte de los recursos”, expresó el porteño, quien luego explicó: “Rechazar gran parte de esos recursos implica confirmar las sentencias provinciales. Cuando hay una sentencia en un tribunal en una provincia, y la Corte no lo toma, está confirmando la sentencia de la provincia. Está reafirmando el federalismo. Por el contrario, una Corte de 25 miembros en salas que revise todo, eso es unitario, no federal. Exactamente lo contrario”. Para el radical, “el objetivo de esto es tener una Corte con mayor cantidad de representantes provinciales y, como hay muchas más provincias que son del PJ, que la CSJN funcione partidizándose”.

“No es así, nosotros hemos planteado proyectos de modificación desde 2016. Tratar de desacreditar el tratamiento de este proyecto diciendo que es por cuestiones circunstanciales es una opinión que no ayuda al diálogo”, respondió minutos más tarde el puntano del FDT Adolfo Rodríguez Saá, otro de los principales impulsores de la iniciativa.