En un mano a mano con el periodista Luis Majul, en el programa La Cornisa, el fiscal se mostró optimista con los avances de la causa de que investiga un presunto entramado de corrupción que tendría como primer eslabón de la cadena de mando a los expresidentes Néstor y Cristina Kirchner, seguidos por el exministro de Planificación Federal, Julio de Vido.

"Yo creo que vamos a acercarnos día a día. Creo estar hablando por el juez (Claudio Bonadío), porque nos conocemos hace muchos años, se han generado cosas que son novedosas para mi, como que a muchos imputados muchas veces los empujó la presión familiar", subrayó.

En cuanto a las declaraciones de López, además de asegurar que son "una prueba muy sensible para la investigación”, el funcionario judicial agregó que, a su parecer, sus palabras constituyen una prueba fehaciente para probar el delito que se investiga. "Lo único que puedo decir es que pude estar sentado mano a mano con él y la presencia del defensor y pudimos tener una charla muy sincera, no veo que sea un hombre desquiciado", sostuvo.

Además, remarcó que Bonadio está evaluando si Ernesto Clarens será aceptado como imputado colaborador en la causa: "El juez está evaluando las declaraciones que hizo en el marco de un acuerdo con la Fiscalía; si esas declaraciones no convencen al juez, no van a ser usadas en la causa y seguiremos buscando pruebas por otros lugares".