Cómo fue la trayectoria de Beraldi, la ¿estrella? de la comisión por la reforma judicial

En el centro del debate por ser el abogado defensor de la vicepresidente Cristina Fernández de Kirchner, el penalista cuenta con un extenso recorrido en el mundo judicial y de la política. Los principales hitos de su carrera.
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Formar parte del plantel de docentes de la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires es el camino para integrar una minoría, donde todos se conocen, se celan y también se reconocen. El pasado y presente de Carlos Alberto Beraldi lo sitúa allí. Y pese a que desde que asumió como abogado de Cristina Fernández de Kirchner se volvió más conocido, sus colegas lo distinguen como “un muy buen penalista, desde siempre”.

En marzo de 1984, Beraldi inició su profesión. Hoy ya suma en su haber poco más de 36 años. A la par, se convirtió en profesor adjunto de la materia de Elementos de Derecho Penal y Procesal Penal de la UBA.

Facultad en donde se recibió, como la mayoría de los integrantes del Consejo Consultivo.

Su carrera judicial la arrancó como “pinche”, hasta convertirse en secretario letrado de la justicia federal en el juicio a las ex juntas militares. Allí conoció a León Arslanian, que era el presidente del Tribunal. Al poco tiempo, pasó a ser fiscal federal e integró el equipo que condujo el juicio de extradición del ex ministro de Bienestar Social del gobierno de Isabel Perón, José López Rega, apodado “El Brujo”.

El bajo perfil parece no resquebrajarse pese a estar en el ojo de la tormenta. Hincha de Boca, casado y con dos hijas. Profesores de la misma casa de estudios destacan que siempre fue bajo perfil e “incluso ahora se maneja con bastante discreción en los medios”.

Beraldi junto a Fernández de Kirchner en un juicio oral. Foto: N/ JUAN VARGAS.

Durante toda su vida caminó los pasillos de Comodoro Py y conoció a todos, desde camaristas hasta ordenanzas.

También se desempeñó como secretario de Seguridad bonaerense, cuando el gobernador Eduardo Duhalde creó el Ministerio de Seguridad, que tenía como titular a León Arslanian, ex juez del juicio a las Juntas Militares. Beraldi trabajó en el estudio jurídico de su colega.

En 2015, se convirtió en el abogado de la actual vice en la causa por las supuestas irregularidades en las operaciones de venta de dólar futuro. Además fue letrado de Romina Mercado, hija de Alicia Kirchner, en la causa Hotesur; el ex secretario de Medios, Raúl “Pepe” Albistur, en una causa por el reparto de la publicidad oficial y el exministro de Educación porteño, Mariano Narodowski por las escuchas ilegales de Ciro James.

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Yo no tenía duda de que me podían cuestionar, pero no con un argumento serio ni con una razón de peso concreto, ni jurídica ni ética. Yo integro solamente un consejo consultivo sobre cuestiones de las que he venido trabajando durante 30 años”, dijo Beraldi en FM Milenium, a principios de agosto.

Pese al apoyo y rechazo de la iniciativa, hace unas horas, el proyecto de ley de reforma judicial obtuvo dictamen en las comisiones de Asuntos Constitucionales, y de Justicia y Asuntos Penales del Senado. La propuesta está lista para ser debatida en sesión y el oficialismo busca aprobarla la semana que viene con la modificaciones que se incluyeron. El panorama es más complicado en Diputados, donde todavía se necesitan los votos para el quorum.

Juntos por el Cambio ratificó que rechazarán el proyecto. Sin embargo, no presentaron otro dictamen.

En la primera reunión oficial, los expertos hablaron sobre la Defensoría General de la Nación. Analizan si es posible sumar al servicio de defensa oficial a los Colegios Públicos de Abogados.

En un debate previo, los especialistas dialogaron sobre el Ministerio Público, dado que deberán definir cómo se debe elegir al Procurador General y la duración de su cargo.

En tres meses, la Comisión deberá entregar un dictamen de mayoría para elevar propuestas al Poder Ejecutivo. Los temas a tratar van desde la Corte Suprema, el Consejo de la Magistratura y el Ministerio Público, hasta la aplicación de juicios por jurados y el traspaso de la justicia penal a la Ciudad.

Iniciativa Justicia: la agrupación que creó Beraldi

Beraldi formó parte de la Justicia durante muchos años. Sin embargo, es crítico del accionar judicial. “El procedimiento es ilegal y arbitrario”, denunció el abogado cuando, por orden del difunto juez Claudio Bonadio, no pudo presenciar el allanamiento del departamento de la actual vice.

Para visibilizar las deficiencias del sistema judicial, un grupo de abogados, principalmente penalistas como Beraldi, Maximiliano Rusconi (abogado de Julio De Vido) y Graciana Peñafort (abogada de Cristina) armaron “Iniciativa Justicia”.

“La agrupación arrancó hace un año y medio. La idea fue ayudar a sensibilizar a la comunidad jurídica y a la comunidad en general sobre lo que a nosotros nos pareció un fuerte declive de la justicia, en el respeto a las garantías constitucionales, al Estado de Derecho y a la transparencia judicial“, explica el penalista y profesor de derecho penal, Maximiliano Rusconi. Y recalca: “Hubo un máster en el gobierno anterior en violar las garantías”. 

En el medio, Beraldi y en las puntas, Graciana Peñafort y Maximiliano Rusconi.

Rusconi fue alumno de Beraldi en su primer año en la UBA en Derecho Penal 1. “Era época de buscar novia y cancherear, hasta que un día me invitaste a que con la misma gracia responda alguna pregunta o solucione un caso. Ese día, de 1985, me puse a estudiar y nunca dejé de hacerlo. La nula respuesta mía y el papelón siguiente construyeron mi orgullo. Ese día siempre te lo agradecí en silencio”, escribió el pasado dos de agosto en una carta abierta a su exdocente. 

“Criticar a Alberto o al gobierno por poner a Alberto en la Comisión es desconocer su trayectoria. La influencia de un solo jurista es una critica de baja estofa“, dice el Doctor en Derecho.

Sobre la reforma, Rusconi aclara que “los opositores deberían advertir la generosidad del gobierno con esta iniciativa tranquila, de la cual se van a beneficiar”.

A su vez, considera que se deben profundizar algunos aspectos de la propuesta del Ejecutivo, aunque cree que hay chances de su aprobación. “La reforma es muy austera. Me da gracia que digan que garantiza la impunidad cuando las causas seguirán en manos de sus jueces naturales”, aclara.