Juicio por jurados: su aplicación en 8 provincias y el proyecto en la Ciudad

Inclusión de los pueblos originarios y la paridad de género en los jurados. Qué beneficios trae este modelo dispuesto en la Constitución de 1853.
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En medio de la cuarentena, se presentó en la Legislatura porteña un proyecto de juicio por jurados (JxJ). Esta modalidad está prevista en la Constitución Nacional de 1853 en tres partes del texto, de donde se desprende su clara obligación. Sin embargo, en solo ocho provincias del país se implementó hasta ahora: Córdoba, Neuquén, Buenos Aires, Río Negro, Mendoza, Chubut, Entre Rios y Chaco.

El juicio por jurados conlleva la participación de los ciudadanos en la administración de justicia. Dejan de ser espectadores para pasar a decidir sobre la culpabilidad o inocencia de quién es juzgado.

“La justicia está permanentemente en nuestra boca por su inactividad y falta de control”, dice el legislador porteño Leandro Halperín. Hace unos días volvió a presentar un proyecto de ley para que se implemente el JxJ, dado que había perdido estado parlamentario.

Los jurados deben ser mayores de edad.

Halperín sostiene que la Constitución da una respuesta al reclamo de la sociedad para con el sistema judicial. “En tiempos de pandemia tenemos que hacer algo sobre ello, también pensando en el futuro”, afirma.

“El JxJ da garantías a las partes, no solo al imputado. Brinda mayores reaseguros porque se conforma un tribunal imparcial y esto hace que sea un litigio de mayor calidad, donde el lenguaje simple para que los jurados entiendan, ya que van a ser convencidos por los abogados de las partes”, explica el abogado Nicolás Vargas, especialista en la temática.

Viabilidad del juicio por jurados en la Ciudad

Hasta el momento, el JxJ en la Ciudad no se implementó y surge la duda sobre la capacidad que tiene la Justicia porteña de utilizar este modelo. El legislador sostiene que el Poder Judicial de la Ciudad está preparado para aplicar el proyecto.

Asimismo, Vargas coincide con la viabilidad del JxJ: “La Justicia porteña por el tipo de sistema de enjuiciamiento tiene condiciones óptimas para establecer este modelo”.

En CABA hubo un acuerdo en el Consejo de la Magistratura fruto del debate de funcionarios, especialistas y la sociedad civil. Ese debate de 2014 arrojó el proyecto que anteriormente a que lo presente en 2018 y ahora, ya lo habían presentado otros legisladores”, aclara Halperín.

Pese a que distintos actores de la sociedad se pusieron de acuerdo en un trabajo conjunto, que vienen realizando desde 1996, todavía falta llevarlo a cabo.

“Los poderes ejecutivos suelen ser conservadores respecto de los cambios. ¿Para qué cambiarlo si no trae problemas?, piensan. Se olvidan que el JxJ traerá mejor calidad del Poder Judicial en la Ciudad“, explica el legislador y docente de la UBA.

Halperín destaca de la propuesta dos cuestiones: consenso en el diseño y bajo costo en su implementación. Al respecto, sostiene: “La Ciudad tiene pocos casos que podrían entrar bajo esta modalidad, así no generaría saturación. Además ya hay salas de audiencia y personal judicial capacitado sobre este sistema”.

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Interculturalidad y paridad de género

“En las provincias del país se discuten proyectos de ley y todavía está la deuda de que hayan JxJ para la Justicia federal y nacional“, sostiene Vargas, autor de Juicio por jurados en la Provincia de Buenos Aires 2014-2019.

Y aunque el mandato constitucional de tener JxJ es de 1853, el abogado aclara que “hace poco más de 15 años se implementaron en el país”. La tardía aplicación, para Vargas, “visibiliza una falta de apertura del sistema judicial a la participación popular”.

Un invento argentino es la paridad de género en los jurados: el 50% son mujeres y el resto, hombres. “Este modelo no existe en los países anglosajones”, aclara el experto.

Los Pueblos Originarios en una ceremonia a la Madre Tierra. Foto: NA/DANIEL VIDES.

Además se avanzó hacia los JxJ que incluyan la participación de los pueblos originarios: “Fue un sector que históricamente estuvo fuera de la toma de decisiones”.

La ley de Chaco lo prevé expresamente. “Si el imputado o la víctima pertenecen a un pueblo originario, la mitad del jurado debe conformarse con gente de esa comunidad, o todos si la víctima y el victimario pertenecen a ese grupo”. Y agrega: “Aunque en Neuquén no se establezca se ha hecho un jurado intercultural”.

“El JxJ se aplica en los casos de más gravedad”, dice Vargas. Pueden aplicarse según la pena en expectativa, como la provincia de Buenos Aires, o a partir de ciertos delitos, como sucede en Chaco.

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2019: cayeron los Juicios por Jurados en Buenos Aires

El cuarto informe del Laboratorio de Estudios sobre Procesos Penales (LEPP), redactado por Vargas concluyó que en la provincia bonaerense el año pasado solamente un JxJ se suspendió porque no concurrieron los suficientes jurados a la citación. “Da cuenta del nivel de compromiso de la ciudadanía, sea que no fueron porque no querían o por causas ajenas a ellos”, explica.

El trabajo que realizó analiza este tipo de juicios en Buenos Aires desde que se implementó en 2014 hasta el 2019 inclusive.

Con el paso de los años, la cantidad de JxJ fue aumentando hasta hace dos años atrás. Se pasó de 38 juicios en 2014 a 104 en 2018. Mientras que el año pasado, por primera vez cayó la cantidad a 97.

Más condenas de jueces que de jurados.

Los jurados dictaron veredictos condenatorios en el 67,48% de los casos, durante esos cinco años estudiados. En contraposición con la tasa de condenas de los jueces que fue en 2017 del 81,07% y durante 2018 aumentó al 83,25%.

Los veredictos de condena son principalmente en casos contra la integridad sexual (77,27%), le siguen los homicidios (65,83%) y luego los delitos contra la propiedad (54,55%).