Biodiesel, impuesto al vino y reformas: aterriza Macri tras las elecciones

La quita del impuesto al vino, el rechazo de la CGT a la reforma laboral y la traba de Estados Unidos a las importaciones de biodiesel argentino confluyeron en uno de los peores días para la Casa Rosada.
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Desde las elecciones, todos los caminos parecían estar claros y despejados para el Gobierno. Hasta hoy. Terminó el envión de las elecciones legislativas en las que el oficialismo arrasó a nivel nacional y aparecieron los primeros obstáculos en el sendero del cambio.

La caída del impuesto al vino, el rechazo de la CGT a la reforma laboral y el cierre de Estados Unidos a la importación de biodiesel argentino provocaron una sacudida en la Casa Rosada.

Impuesto al vino

En un gesto de apoyo y confianza hacia el sector, durante una reunión esta mañana con el gobernador de Mendoza, Alfredo Cornejo, Mauricio Macri descartó el impuesto al vino y espumantes de la reforma tributaria que todavía está negociando con los gobernadores y sectores involucrados.

Si bien esta decisión le permite al Gobierno negociar con mayor holgura las reformas que tiene en carpeta, le significó una potencial recaudación de, aproximádamente, $12.600 millones, que se desprendían de la facturación de $63 mil millones que tiene el sector.

Reforma laboral

Horas más tarde, la Confederación General del Trabajo (CGT) anunció su rechazo “de plano” a la reforma laboral. Tras varios días de discusión en la cúpula gremial y dos reuniones junto al ministro de Trabajo, Jorge Triaca, Héctor Daer, en conferencia de prensa, sostuvo que “no hay ningun avance”.

“No estamos de acuerdo con la reforma laboral tal como fue presentada. Haciendo hincapié en los temas que modifiquen la Ley de Contrato de Trabajo y que son cambios fundamentales como es el de la filosofia del derecho laboral argentino, que protege al trabajador y trata de nivelar las asimetrías que existen con el empresario”, expresó Daer.

Biodiesel

Mientras Macri abordaba el avión que lo traería de regreso a Argentina luego de su visita a Estados Unidos, el Departamento de Comercio de ese país remarcó su proteccionismo y trabó las importaciones de biodiesel provenientes de Argentina.

Desde el Gobierno emitieron un comunicado lamentando la decisión norteamericana, ya que “no subsidia la producción o exportación de biodiesel. Los derechos de exportación aplicados al poroto de soja no constituyen de ninguna manera un subsidio en términos de las normas de comercio internacional”.

En el mismo, aclaran que la industria estadounidense deberá probar ante la Comisión de Comercio Internacional sus acusaciones. Y redoblaron la apuesta: “Si la Comisión de Comercio Internacional no revirtiera esta decisión, el Gobierno argentino se reserva el derecho de recurrir al mecanismo de solución de diferencias de la OMC”.


Si bien estos golpes confluyeron en un mal día para la Casa Rosada, no pueden derribar el optimismo de un Gobierno respaldado de manera general en los últimos comicios y que puede avanzar con sus reformas y crecimiento por más obstáculos que aparezcan en el camino.