Seis mitos y verdades sobre las vacunas contra el coronavirus

El mundo está a la espera del fin de la pandemia, mientras surgen dudas acerca de la efectividad de las dosis y los efectos secundarios.
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El proceso de investigación récord pone en duda la eficacia de las vacunas contra el Covid-19. A eso se le suman los miedos por los posibles efectos adversos. Las poblaciones a nivel mundial se dividen entre quienes quieren o deben aplicarse la vacuna y quienes la rechazan.

Pese a las dudas que surgen alrededor de las vacunas, Rusia comenzó a aplicar la Sputnik V en Moscú a profesionales de la salud, docentes y trabajadores sociales desde este sábado. Mientras que el Reino Unido arrancó este martes con la campaña de vacunación. 

1. Efecto no inhibidor del alcohol

Desde que se aplicó la vacuna rusa por primera vez este sábado, repercutieron en todo el mundo las declaraciones de la viceprimera ministra, Tatiana Golikova. La funcionaria sostuvo que “los vacunados deben evitar los lugares públicos y reducir la ingesta de medicamentos y alcohol, que podrían inhibir el sistema inmunológico, dentro de los primeros 42 días” después de haberse aplicado la primera de las dos dosis.

Frente a la desconcertante afirmación, los investigadores del Conicet plantearon que no existe evidencia científica suficiente para afirmar que la ingesta del alcohol pueda inhibir la eficacia de la droga para generar las defensas ante un futuro contagio por coronavirus.

Vacuna rusa contra el coronavirus. Foto NA

“No es cierto que, en caso de que vos te vacunes con (la vacuna) Sputnik V o cualquier otra vacuna, el consumo de alcohol comprometa la respuesta inmune. No tiene fundamento hablando de la ingesta recreativa o familiar de alcohol“, dijo a  Jorge Geffner, doctor en Bioquímica e investigador del Conicet, a Télam.

El especialista aclaró que “la única manera en que el alcohol puede comprometer es cuando se trata de un paciente alcohólico que evoluciona a una cirrosis hepática, ya que la ingesta excesiva de alcohol en forma crónica compromete la funcionalidad del hígado. Ahí tenés comprometida la respuesta inmune, la endocrinológica, la metabólica, entre otras”.

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2. Vacuna Pfizer ¿apta? para alérgicos

Este martes, la vacunación en el Reino Unido parecía encaminada. Margaret Keenan, una ciudadana británica de 90 años se convirtió en la primera persona del mundo en recibir la vacuna del Covid de Pfizer-BioNTech. El segundo vacunado fue William Shakespeare, un hombre de 81. De esta manera, se dio inicio al programa de inmunización más grande de la historia.

Las buenas nuevas terminaron este miércoles cuando la Agencia Reguladora de Medicamentos y Productos Sanitarios (MHRA) de Reino Unido alertó a las personas con un historial alérgico “considerable” acerca de los riesgos de vacunarse con la dosis de Pzifer. El organismo recomendó que no la reciban los alérgicos a la comida, vacunas y medicamentos.

La dosis afectó a dos sanitarios vacunados, quienes necesitan llevar con ellos un autoinyector de adrenalina. Los vacunados desarrollaron síntomas de “reacción anafilactoide” poco después de recibir la dosis, pero ambos se recuperaron después del tratamiento.

Cuando apliquen las vacunas este miércoles van a preguntarles a los vacunados si tienen un historial importante de alergias.

Reino Unido es el país más castigado en Europa por el brote con más de 61.400 muertes confirmadas. La prioridad para la vacunación la tienen los ancianos, sus cuidadores y el personal sanitario.

3. No cumplen con las fases habituales de desarrollo

¿Se saltearon etapas en el proceso de aprobación? Todas las vacunas, incluida la del coronavirus, pasan las siguientes fases de investigación.

  • Fase preclínica: Se realiza en animales. Se evalúa el mecanismo de acción, toxicidad e inmunología.
  • Fase clínica 1: Participan menos de 100 voluntarios. Se evalúa la seguridad y la respuesta inmunológica en adultos jóvenes sanos.
  • Fase clínica 2: De 100 a 1000 participantes. Se evalúa la dosis, vías de administración, eficacia y seguridad en distintos grupos de población.
  • Fase clínica 3: Participan miles de voluntarios. Se prueba la eficacia y seguridad. Si los resultados son positivos, se evalúa para aprobación.
  • Fase clínica 4. Llamada de farmacovigilancia, hace el seguimiento de efectos secundarios que pueden aparecer cuando la vacuna se aplica a mayor escala. No termina nunca desde que la vacuna es autorizada.
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4. Efecto de esterilidad

Este mito se generó a partir de una publicación en la que se aseguró que la aplicación de la vacuna producía esterilidad masiva para proceder con el exterminio de la población y que la fertilidad sea costosa. No se comprobó que produzca tal afectación al organismo reproductor. Hay distintas causas que generan infertilidad, pero ninguna se asocia a alguna vacuna.

Por ahora, no se comprobó que la vacuna contra el Covid-19 genere esterilidad

5. “Las personas que ya se contagiaron no deben vacunarse”

Falso. Si bien es un aspecto que sigue en estudio en relación a la inmunidad que alcanzan aquellos que ya cursaron la enfermedad, hay casos registrados de personas que se contagiaron dos veces. Por eso, existe el riesgo de volver a contraer el virus porque al ser una enfermedad relativamente nueva, se desconoce si es la misma cepa del virus la que puede reinfectar o no. La aplicación de la vacuna en estos pacientes para reforzar la respuesta inmune protectora.

6. Relación entre la vacuna y la red 5g

Se difundió la fake news de que la vacuna tiene un ARN digitalizable que se activa a través de la red 5g de telefonía móvil y puede controlar el virus en las personas. Esta idea es falsa.

No se vincula la red 5g a la producción de Covid-19

La red 5g o de quinta generación es una nueva tecnología móvil que aumentará la velocidad de conexión, reducirá el tiempo de respuesta de la web, se podrá aumentar el número de dispositivos conectados y parte del mobiliario urbano de grandes ciudades tendrá una conexión permanente entre sí. Pero esto no se vincula con el coronavirus ni la radiofrecuencia de las antenas aumentará el riesgo de padecer cualquier enfermedades.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) sostuvo que “los virus no se desplazan por las ondas electromagnéticas ni las redes de telefonía móvil” y que “el Covid-19 se está propagando en numerosos países en los que no existe una red 5g”.