Respaldo a Macri, unidad y autocrítica: cierra filas Cambiemos en el Encuentro Nacional

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En medio de un momento crítico de la gestión y con la intención de reflejar unidad, Cambiemos realizó un Encuentro Nacional en el que comenzó a delinear la estrategia para alcanzar la reelección en los comicios presidenciales de 2019.

A casi un mes de la cumbre en Olivos, en la que los principales referentes de la alianza terminaron de asesorar a Mauricio Macri respecto a la poda del Gabinete, el oficialismo se congregó en Parque Norte buscando apuntalar al jefe de Estado -que no estuvo en el lugar-, un día después de la divulgación del incremento en el índice de pobreza, y en vísperas de un semestre adicional que continuará signado por inclemencias climáticas.

Si bien la coordinación del cónclave estuvo encarnada en la figura oficial con mejor imágen, la gobernadora bonaerense María Eugenia Vidal, el dato más trascendente derivó de la reaparición del polarizado jefe de Gabinete, Marcos Peña, uno de los funcionarios que más padeció la crisis económica y financiera desatada semanas atrás.

En ese sentido, la mano derecha del Presidente renunció a su clásico optimismo y raelizó una seria autocrítica, esa que le faltó en el momento más oscuro de la corrida cambiaria. “Teníamos un mayor optimismo que el posible, pero es importante entender que vamos a salir de la crisis fortalecidos”, sostuvo.

El encuentro cambiemita -que contó con la presencia de Horacio Rodríguez Larreta, Nicolás Dujovne y Patricia Bullrich, entre otros funcionarios- ofició como respuesta al cónclave peronista que horas atrás había aglutinado a Sergio Massa, Juan Manuel Urtubey, Miguel Ángel Pichetto y Juan Schiaretti, en lo que se configuró como el lanzamiento de la alianza justicialista en busca de eyectar a Mauricio Macri del poder.

Con impronta electoral y consciente de que “la economía no nos va a hacer ganar las elecciones”, el jefe del interbloque en Diputados, Mario Negri, llamó a “enamorar al 30% que todavía nos banca”.

En esta línea, la estrategia que diagramará el gurú ecuatoriano, Jaime Durán Barba, seguramente refuerce la gestión de Patricia Bullrich en seguridad y enfoque los debates sobre la grieta con la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner.

El Gobierno sabe que la cuesta que tiene por delante será por demás empinada, pese a que el nuevo convenio con el Fondo Monetario Internacional le otorgará financiamiento hasta el final del mandato y disipará el recelo sobre un eventual default. Macri dispondrá de US$7.400 millones hasta el final de 2018 y US$11.400 millones en el año electoral.

Sin embargo, el contexto social apremia y en Cambiemos entienden que deben evitar el desborde, en vísperas de un diciembre que se prevé perturbado.

Por eso, en paralelo a la celebración del respaldo internacional y la certidumbre en materia cambiaria, en el Ejecutivo ya miran de reojo cuándo utilizar la salvaguarda del organismo multilateral para destinar a la contención social.