De 2015 a 2019: las PASO en Santa Fe, otro síntoma de la sangría de votos de la marca Cambiemos

Bonfatti, Perotti y Corral

Si se compara con los resultados de 2015 queda claro que el descontento con la administración de Mauricio Macri a nivel nacional provocó una dura sangría para Cambiemos en Santa Fe. En aquella elección, cuatro años atrás, Cambiemos sacó el 32% de los votos, el Frente Progresista sacó 31,97% y el FPV, un 21%. Luego, en las generales -aquella elección muy reñida en la que Miguel del Sel denunció irregularidades en las urnas- el socialismo logró revertir la situación; sin embargo, en las nacionales de octubre, Macri se impuso con el 35% de los votos contra el 31% de Daniel Scioli y un 24% de Sergio Massa. En el balotaje, ese mismo año, el resultado fue 55% a 44% a favor de Macri.

Más allá de que no es preciso comparar comicios presidenciales con los de medio término, en la comparación con 2017 también queda claro que Cambiemos perdió una importante cantidad de votos. En aquella elección, el oficialismo sacó el 37% de los votos, contra el 25% del PJ y apenas el 14% de Frente Progresista.

La sangría de votos se explica, en parte, por el tipo de campaña que decidió realizar Corral. Lejos de las estrategias que llevaron adelante otros dirigentes provinciales, que se desprendieron de Macri y de la marca Cambiemos para evitar ser relacionados con la actual situación económica del país, Corral defendió las decisiones implementadas por el Poder Ejecutivo Nacional y recibió al primer mandatario en su territorio en los días previos a la votación.

El balance más positivo de estos comicios le pertenece al candidato Perotti, que trabó una amplia unidad a partir de un acuerdo con el diputado nacional y precandidato a presidente Agustín Rossi, quien lo felicitó por la elección realizada. De todos modos, existen importantes diferencias entre Perotti y Bielsa, por lo que el candidato peronista no tiene asegurado el traspaso de los votos de quien fue su contendiente en estas PASO, a pesar de compartir la marca pejotista. El voto de Bielsa es el de Rosario y Perotti deberá amigarse con una ciudad que lo mira con cierta desconfianza.