Los Soria: dinastía en Río Negro, violencia marital, asesinato y ascenso a la cumbre de la Justicia

Historia de una familia que acumula poder a pesar de la tragedia.
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Si alguien caminara por las calles de cualquier localidad de Río Negro preguntando por la familia Soria, los transeúntes lo remitirían a General Roca. Allí, en el límite provincial con Neuquén, hay un dato que pinta la foto: entre el 2003 y la actualidad, todos los intendentes portaron aquel apellido. Carlos, el padre de la casa, fue el primero. Martín, quien esta semana asume como ministro de Justicia de la Nación, vino después. Hoy, su hermana María Emilia está al frente de la municipalidad. 

El historial del hombre que llevará la batuta judicial del Gobierno se remonta, entonces, a un pasado familiar que ya lo tenía deambulando por los pasillos del poder. Fue electo intendente de Roca en dos ocasiones entre 2011 y 2019, año en el cual asumió como diputado nacional del Frente de Todos, cargo que ostentó hasta que Alberto Fernández lo eligió como reemplazante de la saliente Marcela Losardo.

Su primer mandato como intendente se vio teñido por una tragedia que lo signó para siempre: su madre, Susana Freydoz, mató de un tiro a su papá la noche del 31 de diciembre de 2011. 

Hacía sólo tres semanas, Soria padre había asumido como gobernador de Río Negro. Antes, aparte de mandamás municipal, había sido ministro de Justicia y Seguridad de la Provincia Buenos Aires en el segundo mandato de Eduardo Duhalde. Era jefe de la SIDE cuando los militantes Maximiliano Kosteki y Darío Santillán fueron asesinados en la masacre de Avellaneda. 

Carlos Soria y su mujer, Susana Freydoz.

Los pasillos del Congreso, primera experiencia nacional

Desde entonces, Martín siguió con sus funciones haciendo un propio camino en los distintos aparatos estatales, pero siempre con la triste mirada hacia el pasado.

En su corto paso por el Congreso, Soria puso la firma en gran parte de los proyectos oficialistas, como el impuesto a las grandes fortunas y la regulación del cannabis medicinal. Por su cuenta, además, impulsó diversas iniciativas relacionadas con la violencia de género a nivel judicial: la modificación del artículo 34 del Código Penal para incorporar la perspectiva de género en la regulación de la legítima defensa; asignación familiar a la víctima de violencia de género; y la creación de la oficina de atención a las víctimas de violencia de género.

La tragedia y el perdón

La inclinación que tuvo en la Cámara de Diputados hacia la situación de los femicidios y el maltrato pone un foco inevitable en el caso de su madre, quien permanece en prisión domiciliaria en la ciudad de Neuquén. En la época del asesinato se hablaba de fuertes conflictos maritales con Carlos, el padre del ahora ministro. Freydoz fue condenada a 18 años de prisión por “homicidio calificado por el vínculo”. Sin embargo, no le dieron prisión perpetua ya que la Cámara del Crimen de General Roca alegó que había “circunstancias extraordinarias de atenuación”; una de ellas, la violencia conyugal. 

Martín Soria todavía se debate de qué manera perdonar a Freydoz. Esto decía en 2016: “Creo que llevarle a mis hijas para que las vea es una forma de perdonar. Es lo que nos hace humanos y nos diferencia de las bestias. Desde el momento en que la visitás estás sanando un dolor y nunca dejé de visitarla. No puedo perdonar la pérdida de mi viejo pero sí puedo perdonarla a ella. Es mi mamá, es la abuela de mis hijas”. 

Este lunes 29 de marzo asumirá como titular de la cartera de Justicia, y si bien el paso de los días y las semanas permitirá analizar su desempeño, algunas declaraciones que dejó apenas recibió la noticia de su designación dejan entrever por dónde irá la gestión: “Una de las aspiraciones es terminar con el ‘lawfare’”, dijo, fogoneando los reclamos que viene haciendo al respecto la vicepresidenta Cristina Fernández, a quien defendió: “Como querría cualquier ciudadano, quiere que sea la propia Justicia la que determine que no hizo nada”.