Rivadavia vs. Gloria: la guerra del marketing detrás de los cuadernos

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El caso de los “cuadernos de las coimas” provocó un inesperado suceso de marketing para la marca Gloria. La tradicional libreta escolar, perteneciente al grupo azucarero Ledesma, se popularizó masivamente como efecto colateral de una de las investigaciones de corrupción más importantes del país.

Sin buscarlo fueron receptores de una gran acción de marketing que no hubiese sido tan exitosa si trataban de hacerla. Fotos, memes, bromas, chistes y la tapa de los cuadernos con la marca en primera plana recorrió las redes sociales durante todo agosto.Sin embargo, la empresa no respondió esta popularidad con ninguna acción propia.

La marca Gloria no tiene redes sociales propias. Originariamente producida por Grafex SA, pero vendida al imperio Ledesma en 1994, comunican todas las novedades bajo las redes del grupo.

Ante tal suceso, un usuario creó en Twitter la cuenta @cuadernosgloria, pero no tiene nada que ver. “Es irrelevante, pudo haber sido cualquier otro cuaderno, o un papelucho. Los cuadernos Gloria representan lo opuesto a lo que el polémico chofer describió en sus páginas”, explicó Eduardo Berger, nieto del fundador de la empresa original.

Sin embargo, la competencia directa de Gloria sí buscó aprovechar el contexto e imponer su marca como “el orgullo de los cuadernos”. Rivadavia lanzó ayer la campaña #MiCuaderno, en la que invitan, con un emotivo video, a los clientes a enviar fotos de sus libretas.

Con el himno nacional de fondo y las imágenes de las anotaciones escolares de decenas de niños del país, la empresa líder busca revalorizar los cuadernos.