Según las estadísticas oficiales que publicó la Carta de Jefatura, en 2015 había 9.236 investigadores en el Conicet; en 2016, 10.036; en 2017, 10.255; en 2018, 10.619 y la proyección para el corriente año es que haya 11.012.

Aliaga explicó que, a pesar de que haya incrementado el número de investigadores, la tasa de ingresos es baja frente a la cantidad de aplicantes. En primer lugar, el ex decano de Exactas señaló que durante los gobiernos kirchneristas aumentó significativamente el número de becas para investigadores y estudiantes de doctorado.

Ese presupuesto engrosado generó que, a partir de 2008, la cantidad de graduados de los distintos doctorados crezca de manera exponencial. Por ejemplo, en 2008 hubo 746 egresados de doctorados, en 2009, 937 y, en 2010, 1.518; es decir, la variable se duplicó en dos años. En 2015 hubo 2.406 egresados.

Presupuesto, investigadores e ingresantes: números del conflicto entre el Gobierno y el CONICET

Fuente: Jorge Aliaga.

A medida que hubo más investigadores en las diferentes disciplinas, creció también la cantidad de aplicaciones para ingresar al Conicet y a otros centros de investigación (UUNN. INTA, CNEA, entre otros). Aliaga explica que en Argentina se generan doctores como para sumar 1.200 por año a estas instituciones. Sin embargo, el número efectivo de ingresantes desciende a menos de la mitad.

Presupuesto, investigadores e ingresantes: números del conflicto entre el Gobierno y el CONICET

En ese marco, aparece un problema en crecimiento: los egresados que no ingresan vuelven a aplicar al otro año, por lo que se acumula una masa importante de investigadores que hacen cola para entrar a los diferentes centros de investigación de ciencia y tecnología nacional. En paralelo, muchos buscan, directamente, continuar su carrera académica en el exterior.