A la velocidad de un rayo, el juez federal Alejo Ramos Padilla dispuso este jueves que Manuel García Mansilla "se abstenga" de "suscribir resoluciones administrativas o jurisdiccionales" como integrante de la Corte Suprema y que el Máximo Tribunal "no le tome juramento" a Ariel Lijo. Lo hizo apenas minutos después de que el Senado rechazara de forma contundente los pliegos que postulaban a ambos como ministros de ese organismo judicial. 

La cautelar, a la que tuvo acceso TN, resolvió que "García Mansilla se abstenga del conocimiento y decisión de todas aquellas causas jurisdiccionales y actuaciones administrativas en trámite por ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación mientras actúe como juez ‘en comisión’ de dicho tribunal, bajo apercibimiento de las sanciones penales y/o pecuniarias que pudieren corresponder a quienes no cumplieran con este mandato judicial".

Para el titular del Juzgado Federal de La Plata, con la decisión del Senado "se encuentra cuestionada la legitimidad de García Mansilla y cualquier acto al que suscriba "podrían ser considerados ilegítimos, nulos o incluso inexistentes, dañando la seguridad jurídica". "En definitiva, el dictado de sentencias que luego podrían ser declaradas inválidas podría resquebrajar el sistema judicial", argumentó.

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Ramos Padilla desestimó los argumentos del catedrático, quien había señalado que solo podía ser apartado de su cargo mediante un juicio político. "Lo que aquí se discute no es la remoción de un juez por otro juez, sino la legitimidad, constitucionalidad y alcances de un decreto del Poder Ejecutivo Nacional", consideró.

También rechazó expresiones de García Mansilla que aseguraban que su presencia resultaba necesaria para la Corte porque el Máximo Tribunal enfrenta "una acumulación de más de 90.000 expedientes". En ese sentido, puntualizó que el cuerpo judicial "tiene mecanismos para funcionar adecuadamente".

Tal como adelantó días atrás, Ramos Padilla esperó la decisión del Senado para resolver en la causa que busca que se declare la inconstitucionalidad de los nombramientos "en comisión" de ambos juristas.

El expediente fue iniciado por el Centro de Estudios para la Promoción de la Igualdad y la Solidaridad (CEPIS), Poder Ciudadano, el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), el Instituto de Estudios Comparados en Ciencias Penales y Sociales (INECIP) y la Asociación Civil por la Igualdad y la Justicia (ACIJ), además del abogado Luis Cabaleiro, quien busca impugnar los nombramientos por decreto realizados por Javier Milei.

También se incluyó en esa causa colectiva a la líder de la Coalición Cívica, Elisa Carrió, que había asegurado que el DNU del Presidente es "inconstitucional y nulo de nulidad absoluta e insanable".

García Mansilla ya juró como miembro de la Corte y, según interpreta el Gobierno, está en condiciones de mantenerse en el Máximo Tribunal hasta el 30 de noviembre por haber sido designado "en comisión".

El tribunal que preside Horacio Rosatti, por el contrario, no le tomó juramento a Lijo después de rechazar -con el voto en ese sentido de García Mansilla- el pedido de licencia del polémico juez, quien pretendía contar con ese beneficio en el Juzgado Federal 4, que encabeza, para poder asumir como ministro de la Corte.