De acuerdo a lo detallado por el INDEC, el incremento salarial mencionado de marzo tiene su razón de ser en los aumentos de tres ámbitos: la administración pública, con el 7,5%; el sector privado registrado, con 4%; y los empleos no registrados o informales, con 4,3%

En el mismo sentido, los índices interanuales de sueldos marcaron una suba del 31,8% para el sector público; 31.5% en el rubro privado registrado; y 37,3% para trabajadores no registrados. En este caso, todos perdieron ante la inflación. 

En abril, Guzmán había analizado los altos indicadores inflacionarios. Pronosticó que en abril habría una leve mejora, y explicó que “hay circunstancias coyunturales que han estado afectando a los precios, incluyendo la inflación en alimentos, que es un problema en el mundo y en particular, en esta pandemia”. A su vez, agregó en esos términos su visión sobre los salarios y las paritarias: "Los sindicatos han mostrado un accionar responsable y alineado con los objetivos de la política macroeconómica, que busca una reducción de la inflación gradual y consistente, junto a una recuperación del poder adquisitivo y del salario". 

Por otro lado, pero no menos importante,Los salarios le ganaron a la inflación de marzo, pero perdieron por goleada contra la interanual (y la pobreza crece) hay otro dato económico y social de la realidad que preocupa al Gobierno y a la cartera de Economía. Luego de 365 días de pandemia, hay 19,4 millones de argentinos bajo la línea de la pobreza: el 42% de la población. Los números se realzan aún más en el conurbano bonaerense, afectando al 51% de los habitantes; más de la mitad. La pérdida adquisitiva de los salarios seguramente se reflejará en el empeoramiento del indicador más doloroso de la Argentina.