El proyecto radical para eliminar las PASO impulsado por Alfredo Cornejo, titular de la Unión Cívica Radical, quedó sepultado antes de conocer la luz del día. La presentación del mismo tomó por sorpresa incluso a los aliados: el núcleo del PRO, la Coalición Cívica e incluso el senador Miguel Ángel Pichetto estaban en desacuerdo con la jugada radical. Más allá de estar de acuerdo o no con eliminar las primarias, presentar un proyecto sin el consenso explícito de la oposición, podía terminar en un suicidio político del oficialismo. 

Sólo quien cree que pierde las elecciones puede tener intención de suspenderlas. Ese análisis que dio vuelta por Twitter es compartido por el candidato a vicepresidente Pichetto. Aseguran que la jugada del radicalismo refleja ingenuidad de un partido que ya tiene más de 100 años en la escena política. 

Es cierto que el ministro Rogelio Frigerio y sus funcionarios más cercanos habían deslizado la posibilidad de suspender las primarias, pero siempre haciendo hincapié en que sólo podría ocurrir a través de un acuerdo previo con todos los sectores de la oposición. Un acuerdo que en pocas horas demostró ser imposible: Roberto Lavagna, que está en contra de las PASO -algo que se refleja en su insistencia por evitarlas cuando Alternativa Federal aún existía-, aseguró que ya no se estaba a tiempo de cambiar el mecanismo. El kirchnerismo, en tanto, se opuso a cualquier modificación desde un primer momento.

El radicalismo, en offside por las PASO: el dúo Pichetto-Marcos se une contra la jugada de Cornejo

La modificación requería una ley aprobada con amplia mayoría en el Congreso. Justo en el año en que los diputados no se desesperan por sesionar, debido a que todo están abocados a las campañas en sus distritos. Para salir del offside, el radicalismo insistió en que el mecanismo debe ser eliminado "a partir de 2021". Si esta hubiese sido la apuesta inicial, podría haberse esperado para la presentación del proyecto. 

Tal como consigna Eduardo Van der Kooy este miércoles, Pichetto funcionó en tándem con el núcleo duro del PRO, Marcos Peña y Jaime Durán Barba, tal vez por las reuniones cada vez más frecuentes que el senador peronista tiene con el asesor ecuatoriano. Coinciden en dos aspectos: lanzar un proyecto para alterar el sistema, faltando apenas dos meses para las PASO, refleja una fuerte debilidad del oficialismo. Por eso Pichetto salió a decir en los medios que Macri “no les tiene miedo” a las primarias y que la propuesta que conduce “está fuerte”. 

Además, se atrevió a realizar una apuesta mayor en este sentido, cuando adelantó que las PASO “van a marcar a fuego la primera vuelta en octubre”, en vez de relativizar su incidencia para quitarle presión al oficialismo. Detrás de estas definiciones se esconde un dato al que los radicales parecen tener acceso: Durán Barba tiene encuestas en las que Macri está mejor de lo que se piensa y que considera impertinente dar a conocer en estos momentos.