"Con motivo de haber recibido notificaciones de los responsables de la seguridad presidencial y del gobierno de la Provincia de Santa Fe, donde se indicaba que se debía reforzar las medidas de seguridad para evitar la posibilidad de que se generen disturbios en las calles de Rosario de organizaciones políticas, se suspenderá mañana la asistencia del Presidente a esa ciudad para la celebración del Día de la Bandera", afirmó Rogelio Frigerio.

"Hablamos con el gobernador Miguel Lifschitz y coincidimos en que lo mejor es dejar que los vecinos rosarinos puedan disfrutar con tranquilidad de los festejos patrios", sintetizó el funcionario nacional. Según confirmaron desde Casa Rosada, el oficialismo tenía la información de que habría grupos violentos protestando ante la llegada del Presidente a la capital santafesina.

Por su parte, De Andreis manifestó: "Lo que más queremos es que los rosarinos puedan festejar en paz el Día de la Bandera, que sea una fiesta. Los chicos juran la bandera, un acto muy importante y emotivo, y no queremos hacerle el juego a los violentos". "Nuestra preocupación no es la seguridad del Presidente. Iba a estar todo vallado. Macri iba a entrar y salir y no iba a tener ningún problema. Lo que nos preocupa es la seguridad de los rosarinos y todos los disturbios que querían generar para empañar la fiesta", agregó.

Estaba previsto que Macri viajase con Frigerio y el secretario general de Presidencia, Fernando de Andreis. En tanto, el mandatario acompañaría en el acto al gobernador provincial, Miguel Lifschitz y la intendenta de la localidad, Mónica Fein. El acto comenzará a las 9 de la mañana con el izamiento de la bandera. Las palabras de Macri estaban previstas para después de la entonación del himno nacional.