Alberto Fernández trazó, a modo de balance, los cuatro objetivos con los que pretende avanzar el Ejecutivo durante los próximos días.

La principal misión es, sin dudas, la reestructuración de la deuda pública. Ese fue el propósito central de su gira por Italia, España, Alemania y Francia: conseguir que los líderes mundiales den su apoyo para modificar el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional. En declaraciones a radio Continental, Fernández confirmó que esta semana llegará al país una delegación del FMI. Y volvió a definir los plazos de los vencimientos como "insostenibles".

“No hay ninguna posibilidad de pagar la deuda. Ese dinero va a destinarse a la reestructuración de la economía y sacar a la gente de la crisis en la que esta”, destacó.

Este miércoles, Martín Guzmán se presentará en el Congreso para dar detalles sobre la ley de Sustentabilidad de la Deuda. Más allá de la exposición, en el Frente de Todos sitúan al 31 de marzo como la fecha clave para definir los acuerdos con los acreedores y el Fondo. A partir de allí, cuentan desde Presidencia, se empezará a mostrar los números iniciales de su gestión económica.

"No es verdad que no tenemos plan, es verdad que no lo contamos. Y no lo contamos porque estamos en plena negociación. Sería descubrir las cartas. Estamos jugando al póquer y no con chicos", había resaltado el Presidente días atrás, en una conferencia con estudiantes franceses.

Ley contra el negacionismo

Otro de los proyectos que trascendieron en el último tiempo se trata de una ley contra el negacionismo de la dictadura militar, un modelo copiado -indicó el Presidente- de los gobiernos europeos. "Hay que tener en cuenta antecedentes mundiales. Así como se castigan las conductas racistas o de maltrato y discriminación, se suma la conducta del que niega los delitos de lesa humanidad que una sociedad pudo haber padecida. Es un enorme dolor que ha tenido la Argentina. Negarlo es un acto vergonzoso", dijo este lunes el referente del Frente de Todos.

"Todos los cultores de la teoría de los dos demonios son negacionistas", agregó.

Quien apoyó la iniciativa fue la titular de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, quien dijo que  "negar una realidad significa borrar la historia". En ese sentido señaló que los dichos negacionistas "entorpecen la relación con el pueblo", por lo que "hay que defenderse" de dichas artimañas.