Los niños y el aislamiento: ansiedad, dudas y ¿la posibilidad? de un recreo fuera del hogar

El Gobierno estudia un protocolo para habilitar caminatas en zonas linderas a las casas. Qué pasa con la enseñanza virtual de las escuelas.
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Mientras Alberto Fernández ultima detalles para anunciar la extensión de la cuarentena obligatoria, el gabinete nacional trabaja con el comité de expertos en la salud para analizar las nuevas actividades que podrían ingresar en el esquema de flexibilización que puso en marcha el Presidente. En una entrevista con Radio Mitre, Andrea Gentile, una de las epidemiólogas que frecuenta la Quinta de Olivos para aconsejar al Gobierno, abrió la posibilidad de que los niños puedan realizar caminatas por calles linderas a su domicilio.

De acuerdo al censo del Indec en 2010, los chicos menores de 14 años representan en el país a un universo de más de 10 millones de personas que hasta el momento no fue alcanzado por ninguna medida paliatoria. ¿Cuánto les afecta a estos individuos el encierro? ¿Qué rédito podrían sacar de una eventual habilitación para realizar limitadas actividades al aire libre? ¿Cómo podrían maximizar utilidades de un confinamiento que ya lleva más de 35 días? ¿Qué pasa con los contenidos lectivos?

“Ya es mucho encierro” para los niños, afirman especialistas.

El Canciller dialogó con psicopedagogas y psicólogas infantiles para ahondar sobre la cuestión. Mónica Rodríguez (M.N. 9455) considera que si bien es muy diverso el diagnóstico, es imprescindible que los niños puedan salir a jugar. “Ya es mucho encierro. Los chicos comienzan a generar conceptos de incertidumbre, hay marcados signos de aburrimiento, de cansancio y de querer estar al aire libre. Esto, sumado a que hay muchos que no tienen un espacio propio en sus casas”, explica.

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Según consignó Clarín, el Gobierno estudia un protocolo para permitir pequeños lapsos de ocio en la calle. En la provincia de Buenos Aires, ese esquema incluiría a los municipios que presentan moderada o nula circulación del virus. En la Ciudad de Buenos Aires, donde se concentra la mayor cantidad de contagios, los niños deberían esperar.

La normativa que instauró Gerardo Morales en Jujuy, que les permite a los ciudadanos hacer actividad física por número de terminación de sus DNI, podría aplicarse en el futuro cercano en otros lugares del país. Los extremos recaudos obedecen a las recomendaciones médicas: si bien los menores no son pacientes de riesgo, pueden llevar el coronavirus a sus casas fácilmente.

El niño perdió un lazo social que necesita recuperar.

Patricia Zas (M.N 6392) apuntó sobre otro aspecto y contradijo las declaraciones de Gentile (jefa de Epidemiología del Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez), miembro del grupo médico que asesora a Fernández, con quien estuvo reunida el pasado jueves.

“Ella plantea que los chicos puedan salir por la ansiedad que este encierro desarrolla en ellos, pero la ansiedad es de los padres. Esta situación acentúa situaciones familiares preexistentes. Los niños que yo atiendo no me dicen ‘quiero salir’, sino que hablan de lo que están haciendo en sus casas. La actividad recreativa en un ambiente tóxico no es la mejor opción. El niño sale a la calle y por naturaleza es curioso. Toca, sonríe. Ahora no puede hacer nada de eso, entonces se puede transformar en una práctica contraproducente y hasta traumática. ¿Qué mundo le vas a mostrar cuando salga? Va a ser peor el remedio que la enfermedad”, replica.

“Hay muchas cosas para hacer dentro de las casas, un niño puede estar en un ambiente y ser feliz con lo que tiene alrededor: sus juguetes, sus libros, el hablar con amigos. Creo que se presenta una posibilidad para potenciar el intercambio entre padres e hijos. Lo más importante en esta relación es que los padres les pregunten qué les interesa, no que les bajen cosas para hacer. Deben brindarles opciones, usar la creatividad y el ingenio”, agrega.

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La enseñanza en forma virtual

Mónica Rodríguez es especialista en prevención y asistencia en infancia y familia de la UBA, donde es docente. Si bien admite que los propios maestros están aprendiendo día a día a enseñar en este contexto, sostiene que desde el Ministerio de Educación focalizaron en los contenidos lectivos y dejaron de lado un factor esencial para los chicos: la enseñanza lúdica.

La especialista sostiene que se dejó de lado la enseñanza lúdica.

Me parece que desde el gobierno ha faltado un asesoramiento más integral. A las medidas implementadas le faltó el juego, un condimento esencial que excede a las clases virtuales. No existió una iniciativa para que los chicos se junten y se vean por videoconferencias, para que hablen de lo que les pasa y tengan un espacio de reflexión entre ellos. Es clave que puedan intercambiar ideas, que descarguen con sus compañeros cómo vienen llevando el aislamiento. Eso estuvo ausente”, concluyó.