Gallo Tagle, presidente de la Asociación de Magistrados: “Los juzgados no paran”

Jueces, fiscales y defensores recaudaron más de $3.000.000 para combatir el coronavirus en el país. Los conflictos que enfrenta la Justica en la cuarentena.
El Canciller - Comentarios
@luis Alejandro ¡ Qué generosa la Familia...

El avance del coronavirus en el país impulsó a que jueces, fiscales y defensores oficiales reúnan, hasta el momento, $2.000.000, para donar a la Cruz Roja, que confeccionará 10.000 barbijos a distribuir en toda la Argentina. “Vamos a seguir juntando dinero hasta que termine la pandemia del coronavirus en el país”, señala el presidente de la Asociación de Magistrados y Funcionarios de la Justicia Nacional, Marcelo Gallo Tagle.

La iniciativa surgió de parte de algunos de los integrantes del organismo. “Hicieron la propuesta y empezamos la discusión el 19 de marzo. El 24 de marzo se formalizó”, sostiene el titular del Juzgado Civil N°17.

¿Las donaciones continúan hasta que termine esta situación de emergencia por el coronavirus?

Sí, seguimos juntando aportes hasta que finalice. Hasta el lunes reunimos $2.000.000, esa fue la primera etapa, en la cual donó un grupo reducido porque recién estaban depositando los sueldos. Desde este martes se sumó $1.500.000 más. Es complicada la transferencia porque los bancos Ciudad y Nación te exigen agregar una cuenta nueva en el cajero. Por eso, las donaciones se están haciendo gradualmente. A medida que van a trabajar, aprovechan para acercarse al cajero y donar. Sabemos de muchos que van a transferir pero todavía no lo hicieron.

¿Cuanto cree que pueden recaudar?

No me quiero arriesgar porque los aportes son muy variados. Algunos donan $10.000, $40.000 o más según los cargos.

Además de destinar el dinero a la Cruz Roja y a la confección de barbijos, ¿donarán a otro lugar?

Nuestra idea primaria es mantenernos con la Cruz Roja por la seriedad de la institución y porque tiene presencia nacional. Nosotros recibimos aportes de todo el país y queremos ser respetuosos con los funcionarios del interior, y que sus aportes lleguen a sus ciudades. Vamos a atender las necesidades que diariamente mutan. Pero si de repente aparece una necesidad, donaremos ahí también.

¿Las asociaciones de magistrados y funcionarios provinciales están donando?

No lo sé, ni tampoco me enteré si están promoviendo donaciones.

Algunos ministros de la Corte Suprema son miembros de la asociación, ¿apoyaron la medida? 

Al menos tres de ellos son integrantes, pero no sabemos si donaron dado que las donaciones son anónimas. Entonces no conocemos quienes aportaron y quienes no.

Gallo Tagle junto al presidente de la Corte y la ministra de Justicia

¿El Ejecutivo y el Legislativo deberían tener la misma iniciativa?

Prefiero no meterme. Soy muy quisquilloso cuando de los otros poderes invaden la independencia del nuestro. Por eso no quiero hacer lo que critico de los demás.

En el fuero penal se tomaron distintas medidas (uso de celulares por parte de los presos, arrestos domiciliarios, entre otras) para combatir la emergencia carcelaria, ¿las considera positivas?

No es mi área el derecho penal. Tiene un sinnúmero de aristas para evaluar. Te contesto como ciudadano, dado que trabajo en lo civil. En los grupos en los que estoy, las personas que se dedican a ese fuero y tienen vinculación con el sistema carcelario están realmente muy preocupadas. Tratan de ponerse de acuerdo sobre la mejor medida para atender a los presos, pese a que es un tema que compete al Poder Ejecutivo.

¿Cómo viven desde el Poder Judicial el aumento de denuncias de violencia de género?

Las situaciones de violencia son la mayor preocupación de los juzgados de familia. Siempre se constató que en los períodos de receso, como fines de semana largos, y sin cuarentena aumentan los casos. Como subieron los femicidios, tienen una gran demanda de trabajo. No hay un parate en la actividad en familia como en el ámbito de los detenidos. Los amparos de salud también están muy movidos. A su vez, en el tema alimentario los juzgados de familia que están de turno trabajan a full, como si estuvieran en una situación normal. Las personas que tienen una cuota pactada y se paga, no hay inconvenientes dado que se hace el depósito. Pero el conflicto surge en el caso de los incumplidores. En el caso de los embargos es imposible trabarlos porque el registro no está abierto. En el resto de los fueros, los juzgados siguen funcionando con guardias. Todas las cuestiones urgentes que se pueden cumplir afuera de un tribunal, se están cumpliendo. Por ejemplo si se rompe un caño de agua o gas.

Esta semana se prohibieron las suspensiones y los despedidos, aunque algunas empresas tomaron estas medidas antes. ¿Cómo va a repercutir en el fuero laboral al finalizar la cuarentena? 

Aunque esté el decreto lo van a hacer igual. Después tendrán que asumir las consecuencias por haber violado el decreto, ya que la norma no ató jurídicamente de manos al que despide o suspende. Luego el empleador deberá cumplir con el pago de la indemnización. En la cuarentena está prohibido salir, pero en la calle se ve un montón de gente. 

Debido a las personas que circulan sin autorización, ¿el Poder Judicial tiene una sobrecarga de trabajo?

Absolutamente. La protesta es justamente eso y hubo alguna nota de los jueces federales para extremar controles. Estaban otorgando muchísimos recursos a la gente que incumplía la cuarentena y no se podía atender otras cuestiones urgentes. Por eso resolvieron sancionar a los que no la respetan. El procedimiento es simple pero insume recursos humanos y tiempo. A la persona se la traslada, se inicia la causa y se dispone la sanción que corresponda.

Cuando termine la emergencia por el coronavirus, ¿está de acuerdo que se avance en la reforma judicial?

La propuesta del Poder Ejecutivo quedó solo en el título. No hay un proyecto presentando como para poder decir que estamos de acuerdo o no. Estamos de acuerdo con una reforma judicial, pero sin afectar la independencia del Poder Judicial. Nuestras propuestas abordan modificaciones legales y procesales, que acorten los trámites de los procesos y evitar tantas posibilidades de planteos dilatorios. Los procesos no se alargan por la lentitud de los jueces, sino por el aprovechamiento de las circunstancias que la ley otorga para que se prolonguen.