En el contexto de recesión y crisis económica acentuada por el fin de los proyectos con modalidad PPP, la inflación mayorista escaló abruptamente en los últimos meses por el efecto de las corridas cambiarias. Sin embargo, en noviembre fue apenas de 0,1%. A pesar del dato positivo, todavía se está produciendo un traslado a precios de los meses anteriores y, por ende, no se espera que la inflación de los de a pie baje rápidamente.

En noviembre, la inflación fue la más baja desde julio de este año, pero se mantuvo encima de los 3 puntos porcentuales. El máximo lo tocó dos meses antes, en septiembre, debido a los fuertes saltos del dólar en agosto.

El economista y director de Econviews, Miguel Kiguel, destacó en Cronista que “la inflación mensual de diciembre se verá favorecida por el efecto arrastre que dejó noviembre, y seguramente se ubicará en torno al 2.5%. Así, el año cerrará con una inflación acumulada de 47.5%, muy lejos de las metas fijadas por el Banco Central a fines del año pasado (15%)”.

Por otro lado, el Gobierno se anotó otro dato positivo y festeja la recesión: el superávit comercial de noviembre fue de u$s 979 millones. No se registraba una cifra semejante hace cuatro años y es el tercer mes consecutivo con saldo positivo. El rojo anual está en u$s 5.195 millones. ¿El Gobierno quiere un 2019 superavitario en materia comercial? El desplome de las importaciones por el alto valor del dólar empuja hacia ese lado.

También aumentaron las exportaciones en orden de un 14,5% (los precios aumentaron 1,2% y las cantidades vendidas al mundo un 13,1%. La soja y los recursos de Vaca Muerta le traen buenas noticias a la balanza comercial de Macri.