Con críticas a Sica, exige la UIA que Macri los atienda para planificar la salida de la crisis

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Mientras el INDEC divulgó cifras que reflejaron a media industria paralizada, los representantes del sector se encontraron por primera vez en el año y acordaron pedirle al Gobierno nacional una reunión urgente para hacer frente al oscuro futuro que deberán afrontar.

Con el desplome del 56,6% en la capacidad instalad, el nivel más bajo desde 2002, la Unión Industrial Argentina -UIA- decidió trazar la estrategia de cara a 2019. En medio de una caída sostenida en la actividad económica, los productores atraviesan uno de los momentos más difíciles desde la llegada de Cambiemos al poder.

Uno de los empresarios que pese a las fuertes críticas siempre mostró su apoyo a Mauricio Macri es el presidente de FIAT Cristiano Rattazzi. Ahora, se muestra un poco más descreído del Modelo M y junto con otros empresarios, coincide en que es necesario un replanteamiento de la estrategia.

Según consignó Letra P, en un encuentro en la sede de Avenida de Mayo, aseguró que el sector tendrá “un año negro” y se alineó con los CEOs para pedir una audiencia privada con el primer mandatario, en pos de resolver el destino de la industria, ya que consideran que el ministro de Producción Dante Sica no tiene poder sobre las decisiones.

Guillermo Moretti de la Federación de Santa Fe, José Urtubey de Celulosa Argentina y Daniel Funes de Rioja de la Copa fueron algunos de los que acompañaron esta postura del empresario automotriz e incluso Pedro Reyna, de los madereros de FAIMA, aclaró que la situación del mueble en Santa Fe “está como para salir a la calle”.

Por otra parte, los referentes del sector apoyaron los reclamos de Techint por la quita de subsidios que decidió el Ejecutivo en Vaca Muerta. Desde la Secretaría de Energía alegaron que es una medida necesaria para alcanzar el equilibrio fiscal.

“Es una mala noticia y denota un grado enorme de improvisación en el Gobierno. Nos prometieron que el campo y Vaca Muerta nos sacaban y ni eso quedó”, afirmó Urtubey.

Con los números en contra y un empresariado que le suelta la mano y lo cuestiona, el escenario para el oficialismo de cara a octubre se avizora complejo. Del mismo modo que con el sector agropecuario, el descontento generalizado de los industriales no traerá más que inseguridad en Casa Rosada, donde deberán plantear con máxima prudencia y perspicacia una pronta resolución del conflicto.