$2.300 millones de las obras sociales: busca el Gobierno administrar la caja sindical de Moyano

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Hay golpes superficiales y otros subterráneos. El Gobierno no solamente eleva el tono de la discusión con Hugo Moyano, sino que también lo lleva al plano económico. El nuevo objetivo parece ser la caja que reparte hacia las obras sociales la Superintendencia de Superintendencia de Salud, cuyo titular es Sandro Taricco, un hombre del riñón del ministro de Trabajo, Jorge Triaca. Los $2.300 millones mensuales que reparte el Estado serán a base de premios y castigos para los sindicatos.

La pelea de poder que mantiene el líder camionero y el Gobierno tiene su costado económico. Los millonarios fondos que reparte el Estado son claves para que los afiliados a los gremios puedan acceder a tratamientos médicos. Hay una sospecha generalizada de que fue absolutamente pragmático el abandono de los “gordos” e “independientes” (sumados a otros sindicalistas de fuste): un nuevo reparto podría implicar mantener a capa y espada la buena “relación” con la Casa Rosada. Lejos de la diatriba retórica, el golpe que más duele en el universo sindical es el económico, base de su poderío.

Según el diario Clarín, el Gobierno evalúa plantear a través de la SSS un nuevo esquema de reparto: para ser beneficiados habrá que tener las cuentas en orden. Justamente, aquella es una zona gris dentro de las estructuras sindicales, quizás no por el manejo sino por el aura de desconfianza que generan sus líderes. El rótulo oficial que planea desplegar la Casa Rosada será la creación de un proyecto de ley para crear un nuevo organismo público: la “Agencia de Evaluación de Tecnología Sanitaria”.

El render oficial incluye incorporar a un equipo compuesto de médicos, técnicos, científicos y abogados para dilucidar en qué momento debería una obra social sindical recibir fondos para costear los tratamientos de sus pacientes.

El jefe de Gabinete, Marcos Peña, la principal espada discursiva del Gobierno, salió a marcar la posición con respecto al 21-F. Ante las declaraciones de Moyano sobre “tomarse un café con Macri” dijo: “El presidente ha tenido una actitud de diálogo constante con el sindicalismo. Queremos instalar una agenda para el bien de los trabajadores. Si él quiere reunirse para discutir los problemas judiciales, Macri no es la persona indicada”, dijo en diálogo con La Red.

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El Gobierno parece decidido a colisionar sobre la figura de Moyano. No solamente a nivel discursivo, sino económico. Esta batalla al camionero puede traerle consecuencias impensadas. por fuera del raid de causas judiciales que lo acechan, el toma y daca de dinero puede ocasionarle una seria avería sobre las finanzas de la obra social del sindicato. Un conflicto que no conoció mientras se refugió al calor del poder.