Tercera dosis de refuerzo: cuándo disminuyen los anticuerpos, para qué fecha se estipula la aplicación y cuál sería la población objetivo

El ministro de Salud porteño, Fernán Quirós, planteó la posible aplicación de un refuerzo para combatir al COVID-19. Distintos infectólogos y especialistas consultados por El Canciller estudian y analizan la medida.
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El ministro de Salud de la Ciudad de Buenos Aires, Fernán Quirós, adelantó en conferencia de prensa la posibilidad de que se aplique una tercera dosis de refuerzo de la vacuna contra la COVID-19 antes del próximo otoño ¿Qué opinan los distintos especialistas?

“Cuando logremos tener un grado de vacunación significativo, tal vez antes del otoño, podamos hacer una dosis de refuerzo. Cuando estemos con la gente vacunada con una dosis de refuerzo, probablemente el virus entre en un formato endémico, que no haga picos de muchos casos y se transforme un virus que circule habitualmente sobre todo por los jóvenes que van naciendo y creciendo que no están vacunados, pero con una significación de bajo impacto”, indicó este jueves el titular de la cartera sanitaria porteña.

Si bien señaló que todavía no está preparado el plan de vacunación de 2022 debido a la “falta de evidencia científica”, precisó que los primeros datos disponibles muestran que algunas de las vacunas de ARN mensajero empiezan a sufrir “alguna disminución del grado de anticuerpos” luego de 6 a 8 meses de la segunda dosis. Sin embargo, aclaró: “Todavía no está claro para las que estamos usando aquí en Argentina mayoritariamente, que son las de vector viral o de virus completo”.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), hasta que no esté vacunada la mayoría de la población mundial no se deberían utilizar dosis que pueden ser destinadas a personas que todavía no accedieron a la vacunación. De acuerdo a Our World in Data, al 6 de octubre de este año se llegó a vacunar al 34,8% de la población mundial, mientras que la cantidad de personas que cuentan con una sola dosis alcanza el 46,6%.

¿Es factible una tercera dosis?

En diálogo con El Canciller, Daniel Pryluka, jefe de infectología del Sanatorio Otamendi, afirmó que la posibilidad de una tercera dosis de refuerzo es “posible y probable”, aunque recordó que todavía no está contemplada en forma “masiva y sistemática” a nivel mundial. En este sentido, aseveró que existen algunos casos excepcionales, como en Estados Unidos, donde se usa una tercera dosis “sólo en poblaciones muy especiales como los trasplantados”.

“Tenemos que darlo el debate. Tal vez incluso sí haya suficiente evidencia de que sea necesaria, pero la verdad es que no es una práctica habitual medir los anticuerpos en las demás vacunas y hacer estudios inmunológicos sistemáticos a todas las personas es muy complejo”, detalló.

Asimismo, despejó dudas respecto de lo que generaría una tercera dosis en el cuerpo y los tiempos que demandaría: “Desde el punto de vista de lo que uno conoce de las vacunas, dar una dosis de más en general no produce daños y la respuesta puede ser neutra o favorable, nunca negativa. Por otra parte, el retraso de la vacunación nunca hace que se pierda el refuerzo”.

En tanto, Gabriela Piovano, infectóloga del Hospital Muñiz, planteó a El Canciller que una tercera dosis serviría para afianzar la “buena” gestión de la campaña de vacunación llevada adelante hasta ahora y que, siguiendo esta línea, podría “llevar la inmunidad a entre 5 y 10 años”. Sin embargo, remarcó que habrá que tener en cuenta el “tipo de virus que esté circulando” en 2022.

“Si se diera alguna variante que por ahí tiene menos cobertura de una determinada vacuna se podría pensar en modificar esa misma vacuna o utilizar otras que sean más eficaces. En ese sentido, se podría planificar la vacuna que utilices de acuerdo a la circulación comunitaria que exista tanto local como mundial”, evaluó Piovano.

Por su parte, Eduardo López, integrante del comité de especialistas que asesora al Gobierno Nacional en materia de Covid-19, resaltó a este medio que el debate de la tercera dosis hay que analizarlo “luego de que más del 85% o 90% de la población cuente con dos dosis”, en especial los mayores de 18 años y los adolescentes, sobre todo porque actualmente la variante delta tiene “un 10% de circulación”.

Prioridad de vacunación

Respecto a qué sectores de la población deberían tener prioridad en la aplicación de una tercera dosis, Piovano sostuvo: “Sin dudas priorizaría a aquellos que están circulando, a la población de riesgo y sobre todo a los chicos. Los jóvenes y los niños son los que van a circular si o si porque son el futuro. Si inmunizo al 100% de los niños y los jóvenes a largo plazo se produce inmunidad comunitaria al 100%”.

Finalmente, López coincide con la prioridad que se implementó en varios países para una tercera dosis: “Se comenzó vacunando al personal de salud, a los mayores de 60 años y a los individuos que tienen comorbilidades, especialmente a los que tienen inmunodeficiencias”.