Techint, de la preocupación por la inflación a las denuncias por sobornos y offshores

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Si bien el epicentro del escándalo del Lava Jato se desencadenó en Brasil y destapó una red de corrupción que vinculó a políticos, funcionarios y empresarios y que protagonizó la empresa constructora Odebrecht, la ramificación no parece haberse detenido. Mientras el director corporativo del holding Luis Betnaza de Techint manifestó su preocupación por los niveles de inflación en el país, la Justicia italiana reveló que tiene en la mira a la multinacional liderada por el empresario Paolo Rocca por pago de sobornos, operatoria en offshore y manejó millones en negro.

En noviembre del 2017, casi por primera vez, el nombre de Techint quedó expuesto cuando se supo que el fiscal italiano Fabio di Pasquale solicitó la indagatoria de Rocca ante la jueza María Servini de Cubría. Ahora, el diario Perfil, en coalición con periodistas locales, de Italia y Brasil (y bajo la coordinación del Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación) cruzaron datos de los Panamá Papers y los Paradise Papers y accedieron a detalles bancarios, testimonios de arrepentidos y testigos que denunciaron la situación ante la Justicia italiana.

Según la investigación, se movieron millones en negro por todo el mundo y las órdenes procedían desde Buenos Aires y la mayoría de los acusados son argentinos. “Uno de los colaboradores, además, contó cómo supuestamente entregaba efectivo negro en la sede de Techint en Alem 1067”, detalla la nota. La compañía niega las acusaciones e inició una investigación interna que sostiene que no cometió delitos, sostiene.

La caída en el 2014 de Renato de Souza Duque, director de la división de servicios de Petrobras entre 2003 y 2012, acusado de cobrar sobornos, comenzó a desenmarañar la trama. Según relata PERFIL, meses después cayó su amigo Joao Antonio Bernardi Filho quien confesó ser su testaferro y administrador de la cadena de sobornos de provenían de la estatal a cambio de obras multimillonarias. Una de ellas era Techint, quien mantenía contratos por US$ 1.600 millones.

La multinacional ítalo-argentina, que tiene sedes en Milán y Suiza, operaba de la siguiente forma: a través de diferentes offshore ligadas canalizó entre 2009 y 2014 US$ 8,5 millones que provenían de sociedades radicadas en Panamá y Uruguay. “Las tres tenían cuentas en el mismo banco: la Banca della Svizzera Italiana (BSI). Las cuentas de estas tres compañías a su vez se nutrían de fondos que les giraba otra sociedad de Techint en Uruguay: Fundiciones del Pacífico SA”, detallan.

Inflación y la “grieta” con la UIA

Hace pocos días, Betnaza dialogó con Luis Novaresio y manifestó su preocupación por el nivel de inflación. “El 2,3 en marzo es preocupante”, sostuvo. No obstante, morigeró las críticas y señaló que está “más atento a los motores de la economía real que a temas del momento”. En marzo, mientras inéditamente el Gobierno se enfrentaba con la cúpula de la Unión Industrial Argentina (UIA), Rocca mantuvo inalterable su alianza con el oficialismo y optó por no respaldar a la central empresaria.