Un joven estudiante de ingeniería de 23 años fue hallado sin vida en su departamento ubicado en el centro de Rosario, en un hecho que apunta a ser un homicidio en situación de robo y por el cual ya hay dos detenidos y un prófugo, de quien se sospecha ser el autor material.

El ataque tuvo lugar el último viernes 29 de junio y la víctima fue Juan Cruz Ibáñez, un técnico en informática y estudiante de la carrera en Ingeniería en Sistemas de la Universidad Nacional de Rosario, había sido premiado por la NASA en 2016.

El joven oriundo de Murphy, que se encontraba cursando las últimas materias de la carrera y trabajaba en una empresa de informática, tenía varios proyectos con colegas y uno de ellos premiado por la agencia espacial norteamericana.

Este galardón del que se hicieron eco varios medios internacionales premiaba el desarrollo de un sistema de localización GPS para drones, que les permitía evitar choques y prevenir situaciones riesgosas para el aparato.

Luego de encontrar la puerta de la vivienda entreabierta, una vecina del edificio ubicado en el 2133 de la calle Zeballos alertó a la policía. Al ingresar al departamento, hallaron en la habitación el cuerpo sin vida, arrodillado y con dos puñaladas en la zona dorsal.

A su vez, los peritajes encontraron rastros de sangre en el ascensor y el hall del edificio y el auto de la víctima, un Volkswagen Gol, chocado contra la pared de la cochera.

Luego del testimonio de un taxista, quien le aseguró a la Fiscalía haber llevado a un pasajero con varios bolsos desde ese lugar hacia una vivienda en Chacabuco al 4200, la policía realizó un allanamiento.

En ese domicilio se encontraron varias pertenencias de Ibáñez y detuvieron a dos personas que serían cómplices del homicida, un individuo de 17 años que es inténsamente buscado.

La fiscal de la Unidad de Homicidios Dolosos, Georgina Pairola, quien está a cargo de la causa, pidió tiempo para obtener pruebas y datos para esclarecer el caso y dar con el asesino.

El ingreso al edificio donde vivía el estudiante de ingeniería