Reconoce el Gobierno la dificultad del operativo reelección y pone todas las fichas en la polarización

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En el comienzo de la carrera electoral y con una economía que no se despierta, en el Gobierno asumen que los comicios presidenciales serán reñidos y que, lejos de las expectativas generadas luego de las elecciones de medio término de 2017, la reelección del presidente Mauricio Macri descansa en la incertidumbre. En ese sentido, la vicepresidenta Gabriela Michetti reconoció que el momento es “más difícil” de lo que esperaban pero afirmó que la gente quiere un cambio.

Para la compañera de fórmula de Macri en el 2015, la economía no es el principal debate para los argentinos, sino el tipo de país que se quiere construir. “En el fondo y después de todas las dudas, preguntas y desencantos, el debate es la institucionalidad y la transformación que nos permitirán, al final, tener una buena economía, inversiones y crecimiento”, sostuvo Michetti en una entrevista a La Nación.

En tanto, Michetti reconoció que, para conseguir la reelección de Macri, el Gobierno necesita que los hacedores de opinión, intelectuales y académicos no “dejen solo” al oficialismo. Con un discurso mucho más radicalizado, Cambiemos busca, en principio, endurecer su base de votantes, es decir, garantizar el núcleo de votantes (cercano al 30%) que supo acompañar a la alianza durante los últimos años.

Desde allí, la apuesta es la polarización con el kirchnerismo. Nuevamente, la estrategia es la misma que en las últimas dos elecciones. “La gente quiere cambio y Cambiemos es la fuerza que mejor interpreta eso”, subrayó Michetti que, además, contrastó al oficialismo con la manera de “hacer política” de la oposición: “Todo lo que venía de las bancas del kirchnerismo era resentimiento, violencia, agresividad. Hay otro peronismo y otras expresiones. Pero le falta liderazgo”.

En los últimos meses, se instaló la posibilidad de que Macri elija a otra compañera de fórmula para estos comicios. Lo más factible, casi seguro, es que nuevamente sea una mujer. Las dos opciones que más resonaron fueron la ministra de Desarrollo Social y Salud, Carolina Stanley, o la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, quien ostenta una buena importante imagen positiva en comparación con otros ministros.

“Creo que lo del vice es una decisión del Presidente. Lo que sí, hace mucho tiempo que la Argentina no tenía una vicepresidencia como esta que estamos ejerciendo. Un vicepresidente que acompañe y no que esté conspirando. Macri está tranquilísimo conmigo porque sabe que en mí tiene un socio, un compañero y un acompañante y no un conspirador, como hubo tantas veces”, concluyó Michetti.