“Somewhere over the Rainbow” es la canción que vivirá para siempre en el fandom de los musicales clásicos y nos recuerda con nostalgia a una Judy inocente, talentosa y perfecta. El biopic del director Rupert Goold ocurre 30 años después del estreno de El Mago de Oz y de toda la magia de Dorothy y sus zapatitos rojos.

Pero el film muestra a una Judy que lejos está de tener las cosas en orden: tiene problemas de adicciones, nadie quiere contratarla y debe separarse de sus hijos para solucionar algunos asuntos pendientes. En términos narrativos, el biopic trae la receta de siempre: la caída de una leyenda, la escena que refleja el momento más bajo de la diva y la redención final, que muestra, después de todo, que la Judy de la que nos enamoramos sigue ahí.

Lo que sostiene las dos horas de película es la poderosa interpretación de Renée Zellweger, que logra dar con el equilibrio perfecto entre el talento, la gracia y la constante sensación de soledad que acompaña al personaje. Para quienes disfrutan de la entrega de premios y necesitan estar al día con todas las nominadas a los Oscars, ver Judy es casi una obligación. Renée tiene buenas chances de llevarse el premio a casa.

Pero sacando el factor Oscar de la ecuación, Judy es una biopic más del montón que no aporta datos demasiado reveladores de la vida de Garland y entra dentro del famoso rubro popular de “películas Hallmark”.

El regreso de Renée

Alejada del mundillo de Hollywood, hubo muy pocas noticias de la actriz en los últimos diez años. Cuando se piensan sus trabajos del 2010 en adelante, vienen a la mente El bebé de Bridget Jones y la fallida Dilema de Netflix, que proponía una suerte de Propuesta Indecente bizarra.

Pero la Academia siempre fue buena con ella: Reneé se llevó el Oscar a mejor actriz de reparto por Cold Mountain en el 2003 y ya había estado nominada en esta categoría por el papel de Roxy en Chicago allá por el 2002 (ese año fue para Hallee Berry por Monster).

Su triunfo en los Globo de Oro, los Critics, los BAFTA y cualquier otra premiación de las últimas semanas, la posicionaron entre las favoritas para el domingo. Scarlett Johansson es la única que podría convertirse en la sorpresa de la noche y hacerse de la estatuilla por Historia de un Matrimonio, pero por ahora las fichas están puestas en ella.

Cynthia Erivo (Harriet), Saoirse Ronan (Mujercitas) y Charlize Theron (El escándalo) también están en la competencia de la ceremonia que se celebra este domingo a las 22:00 hs por TNT.