Luego de la masiva misa en la Basílica de Luján en contra del Gobierno, en la que se evidenció el respaldo de la Iglesia a Hugo Moyano, Jorge Bergoglio envió una órden a la cúpula episcopal para apaciguar el explícito acercamiento con el lider sindical, según reveló el editorialista Carlos Pagni.

"Desde Roma, en las últimas horas, llega un mensaje: 'no tengo nada que ver con esto, estoy llamando a los líderes de la Iglesia católica para encarrilar todo, porque no quiero este tipo de acercamientos y mucho menos este tipo de torpezas, como la de recibir a Moyano al día siguiente de que su hijo había sido convocado por la Justicia'", aseguró en Odisea Argentina.

La afirmación del periodista podría direccionarse hacia dos lugares. Primero, para efectuar un desmarque político, luego de que Pablo Moyano declarara que "no se podría haber realizado esta movilización en la Basílica de Luján sin la venia de él". 

Sin embargo, también podría verse como un mensaje del Sumo Pontífice a un hombre muy cercano, el obispo de Lomas de Zamora, monseñor Jorge Lugones, quien unos días antes había recibido al presidente de Independiente para hablar sobre la situación de los trabajadores y el deterioro de los salarios.

Pese a desligarse de la manifestación con los Moyano, el líder de la Iglesia estaría siguiendo de cerca el armado opositor de cara a las elecciones presidenciales, con la meta de eyectar a Mauricio Macri del poder, según Pagni.

En este sentido, el conductor de La Nación Más dejó entrever un supuesto disgusto de Cristina Fernández de Kirchner con Bergoglio.

"Cristina no termina de reconciliarse con Francisco, está levemente ofendida y les transmite a sus amigos: 'desde que dejé de ser Presidenta, no me atendió más el teléfono, y cuando viajé a Cuba, no me recibió'", lanzó.