Con el Presupuesto recién salido de la Cámara de Diputados, largó la carrera del proyecto en el Senado. Sin tiempo para frenar a tomar aire, el oficialismo debe pisar el acelerador y avanzar a toda velocidad con el tratamiento, si quiere cumplir su meta de tener cerrada la iniciativa antes de que empiece la Cumbre del G20 a fin de noviembre.

En escena aparece como principal actor el jefe del bloque Justicialista, Miguel Ángel Pichetto, quien posee la llave que Cambiemos necesita para aprobar el proyecto en la Cámara alta. Si bien lanzó críticas a la letra del proyecto, envió un mensaje de tranquilidad al Poder Ejecutivo: "Si el Congreso argentino no puede votar un presupuesto estamos en problemas".

Pichetto destacó el rol del peronismo "dialoguista" en la discusión del Presupuesto 2019 y dijo que "este que ha salido no es el mismo que entró, han habido mejoras importantes". A su entender, "se han amortiguado mucho los efectos sobre sectores sensibles, en donde había que mantener determinados recursos asignados y esto es también es un logro de la negociación, del diálogo".

El senador, presidente del bloque de más peso de la Cámara alta, participó activamente esta semana de las negociaciones que tuvieron lugar en Diputados entre el Gobierno y el PJ. El objetivo era claro: estar en tema e incluir los cambios necesarios para que su bancada también lo aprobara cuando llegara el Senado. El respaldo de Pichetto es clave para el oficialismo, sin mayoría en ninguna Cámara.

"Este es un presupuesto de restricciones pero lo hemos atenuado muchísimo. Hubo decisiones del gobierno que no se van a aplicar, que venían en el presupuesto original. Iba a impactar sobre los petroleros en la Patagonia. Bienes personales lo vamos a discutir por separado", destacó Pichetto, y sostuvo que le "interesa una participación activa de los gobernadores" en las próximas semanas.

En tanto, Pichetto cuestionó el operativo de seguridad que el Gobierno montó este miércoles alrededor del Congreso. Para el rionegrino, hubo "falencias estructurales en el esquema de seguridad". Reveló que antes de los incidentes se comunicó con el ministro del Interior, Rogelio Frigerio, para decirle que no estaban puestas las vallas sobre el costado derecho del edificio. "Al Congreso hay que vallarlo cuatro cuadras antes. ¿Por qué permitir que frente al escenario del Congreso se provoque la trifulca? Para que lo vea todo el mundo", se quejó el senador, en diálogo con Marcelo Longobardi en radio Mitre.

En ese marco, volvió sobre unas propuesta que generan polémica: expulsar a los extranjeros que cometan delitos. "Espero que los cuatro extranjeros, y en esto no tengo ninguna mirada xenofóbica, pero los dos venezolanos que hemos recibido generosamente los argentinos, con esta visión también alegre que tiene el Gobierno que han entrado más de ochenta mil, el paraguayo y el turco ya estén en el departamento de migraciones listos para la salida del país. Un país en serio debería actuar así", recalcó, al referirse a los detenidos tras los incidentes en el Congreso.