Las gestiones para establecer consensos en la interna radical que desvela a Cambiemos en Córdoba no dieron resultado y Mario Negri confirmó su precandidatura para competir en la interna ante el intendente de la capital, Ramón Mestre.

A poco más de un mes de las PASO, el jefe del interbloque de diputados del PRO confirmó la fórmula junto al diputado nacional y exárbitro del fútbol argentino Héctor Baldassi. Ambos cuentan con el respaldo de Luis Juez, quien luchará por la intendencia de la capital.

El distrito, que empujó a Mauricio Macri a la Presidencia en 2015 y se configura como un territorio clave en el entramado electoral, tiene al peronismo en el poder desde el año 1999, cuando el fallecido José Manuel de la Sota asumió la gobernación, la que cedió luego de dos mandatos a su ladero Juan Schiaretti

En aras de provocar un impacto que rebote en la elección presidencial, el primer mandatario busca que Cambiemos presente una lista única para hacerle frente al oficialismo local. En este contexto, el jefe comunal de Córdoba decidió unificar los comicios locales con la elección provincial del 12 de mayo para arrastrar votos.

En las últimas horas, Mestre acusó a Negri de vivir "colgado de cargos públicos" desde el 83. También, cada vez que puede, lo acusa de ser "viejo" y sostiene que la UCR cordobesa necesita una cara nueva. El mandatario capitalino busca copiar un estilo "renovador" similar al de Martín Lousteau, con el que tiene una muy buena relación.

Como respuesta, en el comunicado oficial con el que presentaron la fórmula, Negri y Baldassi instaron a su eventual adversario a desistir de su candidatura: "Se necesita una actitud amplia y generosa, capaz de entender que lo que está en juego es el futuro de Córdoba, no el de ningún dirigente en particular".

La propuesta que bajó de la Rosada tuvo el sello de Peña y Durán Barba: definirlo según las encuestas. Si el diputado superaba al intendente por un número considerable, no tendría sentido disputar una interna que solo serviría para "dañar" a Cambiemos, con el costo extra de perjudicar a Macri. La idea convenció a Negri pero no a Mestre, que considera que puede vencer a su rival. Así las cosas, la interna del 17 de marzo no es obligatoria, pero parece inevitable.