Tras un diciembre negro para Cambiemos en el que las reformas previsional y tributaria tuvieron un alto costo político, el Gobierno encara un 2018 libre de elecciones y con un claro objetivo a corto plazo: la reforma laboral. Atento a esto, desde Casa Rosada dispusieron un esquema previsor y diagramaron movimientos estratégicos dignos de un juego de ajedrez.

Correo OCA

En primer lugar, el vicejefe de Gabinete, Mario Quintana, triunfó sobre Alberto Abad y su AFIP en una batalla interna, y el Ente Nacional de Comunicaciones (Enacom) le prorrogará por 30 días más la licencia para operar al Correo OCA, que posee una deuda de poco más de $3400 millones.

La empresa de correos presidida por Patricio Farcuh, socio de Hugo Moyano, atraviesa una situación complicada y quedó en medio de una disputa de poder entre el ex gremialista y Mauricio Macri. En la actualidad, Oca emplea en sus filas a más de siete mil camioneros.

Guiño de Macri a Moyano: extiende la licencia a Oca y presiona a los sindicalistas

Además, el clan Moyano cerró el año con un allanamiento en la sede de Independiente ubicada al 470 de la Avenida Mitre, algo que dejó muchas dudas y especulaciones a la hora de enmarcarlo solamente en una lucha contra las barras.

Cacería de sindicalistas

Por otra parte, ante la magnitud de los sucesos venideros, el Gobierno acelera en su cacería de sindicalistas y les marca la cancha a aquellos que pueden entorpecer sus jugadas: apura la modificación del decreto 576/93, que reglamenta la ley 23.660, para que los dirigentes de obras sociales y sindicatos hagan públicas y libres sus declaraciones juradas integrales, según consigna Clarín.

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En el último llamado a paro general durante la disputa por la reforma previsional, la CGT contó con una escasa y llamativa adhesión que obliga al triunvirato reinante replantear si esta medida de fuerza es la adecuada en los tiempos que corren. A su vez, continúa en carpeta la difícil tarea de limar asperezas en el tridente gobernante.


De esta manera, haciéndole un guiño a Moyano y plantándose ante los sindicalistas, el Gobierno traza el camino hacia una reforma reboral que sellará el ansiado reformismo permanente, pero que, además, seguramente traiga consigo los mismos conflictos que tiñeron las últimas semanas de diciembre. ¿Tendrá Macri resto político para sortearlos?