El medio de investigación The Intercept, de Brasil, publicó este domingo conversaciones privadas entre diferentes agentes públicos que fueron protagonistas en la causa Lava Jato. El trabajo fue realizado por el periodista Glenn Greenwald, que con una extensa cantidad de datos -que van desde chats privados hasta conversaciones y videos- puso en duda la imparcialidad de Sergio Moro, entonces juez de la causa y hoy ministro de Justicia del presidente Jair Bolsonaro.

The Intercept, dirigido por el periodista estadounidense Glenn Greenwald, a quien el ex analista de la CIA Edward Snowden reveló los programas de espionaje de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA), tuvo acceso a las conversaciones mantenidas durante años entre fiscales y jueces. Los dos principales implicados son Moro y el procurador del Ministerio Público Federal Deltan Dallagnol. Según los investigadores, el juez de Lava Jato intervino en la causa de manera tendenciosa para acelerar las detenciones de los acusados, entre ellos el expresidente de Lula Inácio da Silva.

En concreto, lo que revela Intercept es que el hoy ministro de Justicia orientaba las investigaciones del jefe de la Lava Jato, Deltan Dallagnol, para facilitar las condenas. El medio en cuestión tuvo acceso a mensajes intercambiados entre los integrantes de la investigación, que le fueron enviados de una fuente anónima. Los periodistas del medio dieron un reportaje en la previa de la publicación de la investigación para adelantar el tipo de información que tienen, en tanto que dieron algunos ejemplos para mostrar la relevancia del material con el que están tratando.

Según respondió en un reportaje Greenwald, En las conversaciones privadas a las que accedió Intercept, "Moro recomendó al fiscal que cambiara el orden de unas etapas de la investigación, cobró agilidad en operaciones, dio consejos estratégicos y pistas informales de investigación y anticipó al menos una decisión, criticó y sugirió recursos al Ministerio Público y retó a Dallagnol como si él fuera un superior jerárquico de los fiscales y de la Policía Federal”.

"La Constitución estableció el sistema acusatorio... en el cual las figuras del acusador y del juzgador no pueden mezclarse. En ese modelo, el juez debe analizar de manera imparcial los argumentos de acusación y defensa... Las conversaciones entre Moro y Dallagnol demuestran que el actual ministro se entrometió en el trabajo del Ministerio Público”, afirmó. Aunque todavía no se ha publicado nada de material, los periodistas de la investigación dieron algunos adelantos de lo que publicarán.

Uno de ellos, es un mensaje del día 21 de febrero de 2016 que habría sido enviado por Moro. "Hola, delante de los últimos despliegues tal vez sea el caso invertir la orden de la dos etapas”, escribió el juez. Los autores de la publicación interpretan el texto como una probable mención a las etapas de la Lava Jato. Otro mensaje entre Moro y Dallagnol es del 13 de marzo de 2016. Algunos manifestantes pedían al juez "limpiar el Congreso”. "Enhorabuena por el inmenso apoyo público hoy. (...) Sus señales conducirán multitudes, incluso para reformas que Brasil necesita, en los sistemas político y de Justicia criminal(…)”, escribió Dallagnol. Intercept seleccionó la siguiente respuesta de Moro: "Hice una manifestación oficial. Enhorabuena a todos nosotros (…). Aún desconfío mucho de nuestra capacidad institucional de limpiar el Congreso”.

En pocas horas, en la noche del domingo, la investigación adquirió relevancia internacional. La expresidenta Dilma Rousseff exigió la libertad inmediata de Lula da Silva. Éste, en tanto, aseguró que "la verdad va a prevalecer”. En el mismo sentido, el excandidato del partido, Fernando Haddad, pidió "que se investigue todo” y se sepa la verdad. Frente a las múltiples acusaciones, el procurador del Ministerio Público Federal Dallagnol aseguró que su trabajo en la causa Lava Jato es "técnico, imparcial y apartidario”, a lo que el periodista encargado de la investigación, respondió: "¿Eso es verdad? Estamos por descubrirlo”.