Luego de la media sanción en la Cámara de Diputados, la cámara Alta del Congreso de la Nación aprobó la prórroga de la ley de Emergencia Alimentaria. La normativa, que venía en diciembre, se prolongará hasta el 2022.

Ni la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner, de viaje en Cuba por la salud de su hija, ni el candidato a vicepresidente, Miguel Ángel Pichetto, no participaron de la sesión.

El proyecto fue presentado por la oposición y prevé una suba de partidas para alimentación y da discrecionalidad al Ejecutivo para agilizar los procesos de compra.  La iniciativa, impulsada por la oposición, obtuvo la semana pasada el respaldo de 222 diputados, una abstención y ningún voto en contra.

Los puntos clave:

  •  La Emergencia, como acto administrativo, le permite al Estado acceder a bienes por contratación directa y no por licitación.
  •  Hasta el 31 de diciembre está en vigencia la llamada Emergencia Social, que también permite reasignar partidas en materia alimentaria (pero no es tan específica como la planteada por la oposición). La Emergencia Alimentaria fue declarada durante la crisis del 2002 y luego fue discontinuada.
  •  Esta prórroga pide un aumento de como mínimo el 50% de las partidas presupuestarias vigentes para las políticas alimentarias de este año; le da la facultad al Estado para reasignar presupuestos; y dispone la actualización trimestral a partir del año que viene.
  • De acuerdo al Indec (y a los datos presentados en el proyecto), la pobreza en la Argentina llegó al 32% de las personas al final del 2018; la indigencia, pasó de un 4,8% en el segundo semestre de 2017 a un 6,7% en el mismo período de 2018; y se estima que al finalizar el 2019 la pobreza será del 38% y la indigencia al 10%. 
  • El costo fiscal de la medida sería de $ 10 mil millones, aunque en el ministerio de Hacienda la estiman en cerca de $ 8 mil millones, de acuerdo a datos de la Oficina de Presupuesto del Congreso (OPC). Este año, se destinó $ 12 mil millones y otros $ 4 mil millones ya fueron reasignados en marzo pasado a los programas alimentarios nacionales.