Para el editorialista Joaquín Morales Solá, el salto de Massa se explica por los movimientos del principal empresario que acompaña la carrera política del tigrense: el dueño de grupo América Daniel Vila. Según cuenta el columnista de La Nación, Roberto Lavagna, Luis Barrionuevo, Carlos Campolongo y Julio Bárbaro se reunieron con Daniel Vila para pedir que aconsejara a Massa bajar su candidatura para que el economista se erija como un candidato de unidad de la tercera vía. “¡Yo no lo bajo a Sergio!”, consigna el periodista que fue lo que Vila respondió.

Antes de que Massa pegara el salto desde Alternativa Federal al kirchnerismo, sucedió un hecho que, mirando hacia atrás, resulta categórico: Vila participó, sentándose en primera fila, en la presentación del libro “Sinceramente” en la Rural. Al ser consultado, el empresario dijo que fue sólo porque lo invitaron y Cristina es una dirigente política importante. A finales del año pasado, Vila aseguró que Néstor kirchner lo presionó para quitarle el control de grupo América, pero en la política argentina una década es el pasado más lejano.

Unas semanas más tarde del evento se gestó el chicaneo mutuo, en vivo por C5N, entre Massa y Alberto Fernández, en el que quedaron a tomar un café que posteriormente significó la reconciliación de Massa. Para Morales Solá, el principal financista de Massa está detrás de todos los movimientos del tigrense.

El rol de Daniel Vila en la vuelta de Massa al kirchnerismo

Voceros de Massa señalan que carecía de recursos para emprender una campaña nacional para presidente. A Massa nunca le faltaron aportantes significativos para sus campañas. A todo esto, ¿para que dijo entonces, hasta hace poco, que sería candidato a presidente o volvería a casa? ¿Se quedó de pronto sin aportantes? ¿No era mejor, en ese caso, ser sincero y contar que los apoyos económicos con los que contaba se habían esfumado?”, señaló JMS este miércoles.

El editorialista concluye que, siguiendo los pasos de Vila, Massa dejó a Urtubey sin alternativa y el tigrense solo “deja enemigos donde tenía amigos”. En ese sentido, remarca que incluso Camaño se fue de sus filas. “Al exalcalde ya no le queda nada ni nadie”, sintetiza.