En el Círculo Rojo no están ajenos a la fuerte interna que sacude a Cambiemos desde que Elisa Carrió arremetió otra vez contra el ministro de Justicia, Germán Garavano. Después de presentar el juicio político, las dudas en el Círculo Rojo se presentaron sobre la mesa y golpearon las puertas de la Casa Rosada.

Las plumas más fuertes de Clarín y La Nación abordaron el tema de Carrió con preocupación. Hoy, incluso, la pregunta de Eduardo Van Der Kooy en el diario Clarín alarmó a los hombres de poder. ¿Lilita montó toda esta batalla para presionar al Presidente e intentar acompañarlo en una fórmula para el 2019?

La teoría se suma a una serie de especulaciones sobre por qué Carrió salió a alterar los ánimos internos en una alianza que pende de un hilo y que intenta dar señales de confianza de cara al próximo año electoral. En este sentido, Van Der Kooy planteó tres incógnitas posibles: "¿Plantearía la diputada su candidatura dentro de las PASO de Cambiemos? ¿Desafiaría al Presidente? ¿O estaría espoleando con sus planteos la posibilidad de acompañarlo en la fórmula para fortalecerla?”. Ayer, Carrió dio un paso más en su cruzada contra Garavano y presentó el juicio político.

Nada parece detener a la diputada, que incomoda a la figura presidencial con sus declaraciones contra el presidente de Boca, Daniel Angelici, otro de sus enemigos predilectos. Frente a un radicalismo en silencio y el núcleo duro del PRO que intenta frenar la embestida, las especulaciones sobre el futuro de Lilita están a la orden del día. Incluso hasta la propia diputada dijo que si es necesario "se va” de Cambiemos.

Sin embargo, una eventual salida de Carrió del espacio político acentuaría aún más sus declaraciones picantes y fuera de control contra la mesa chica de la Casa Rosada. ¿Un ataque de furia o una jugada preparada para el 2019?