El jueves, la Justicia argentina condenó a Yao Cabrera a cuatro años de prisión efectiva por los delitos de trata de personas y reducción a la servidumbre. Pero, ¿quién es este youtuber uruguayo? 

Marcos Cabrera Rodríguez, su verdadero nombre, es un popular creador de contenido para las redes sociales que alcanzó el pico de su carrera como influencer entre 2017 y 2019, cuando su canal de Youtube superó los seis millones de seguidores a través de numerosos videos, cuyo contenido era humorístico y se centraba, en un principio, en hacer bromas en la calle a desconocidos.

Sus primeras entregas audiovisuales fueron hechas en su Uruguay natal, pero la mayoría de su público era argentino, por lo que decidió radicarse en Nordelta, en la zona de Tigre.

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En su nueva casa comenzó a realizar una serie de videos diarios que generaron controversia por su contenido y por los personajes que aparecían en cada entrega. Además, protagonizó varios episodios polémicos: en uno de ellos fingió que un ladrón lo había apuñalado y en otro simuló haber sido secuestrado.

En 2020, el manager de medios Jorge Zonzini lo denunció ante la Justicia y presentó evidencia sobre "abusos sexuales, corrupción y facilitación de la prostitución a menores de edad". También lo señaló por la "venta de estupefacientes en sus fiestas y teatros".

Ese mismo año, una editora de video que trabajaba para el uruguayo también lo denunció por "tratos inhumanos" y por someterla a "precarias condiciones laborales", con jornadas de trabajo sin descanso, amenazas de multa y comida podrida. La joven logró que Cabrera fuera procesado en 2022, aunque sin prisión preventiva. 

Este jueves, el Juzgado Federal 3 de San Martín resolvió que el uruguayo deberá cumplir cuatro años de prisión efectiva y pagar $15.000.000 para reparar a la víctima, tras hallarlo culpable de los delitos de "reducción a la servidumbre" y "trata de personas".

Tras conocer la decisión, el youtuber uruguayo se expresó con ironía en una historia subida a su cuenta de Instagram, dado que el fallo aún no está firme y, en consecuencia, tampoco su detención. "Juicio finalizado, ahora me voy a comer un asadito para festejar", señaló.