Coronavirus: ¿cómo aplicamos la tecnología en un broker de Bolsa para seguir activos?

El Canciller - Comentarios

¿Cuál es la situación?

El cisne negro del coronavirus puso en evidencia de que tenemos un sistema sanitario débil, y la economía se ve impactada de una manera que, si alguien lo planteaba hace 6 meses, se lo iba a tratar de “apocalíptico”.

La cuarentena hizo que tengamos que plantear nuestros estilos de vida de manera diferente, y en eso también entran nuestros trabajos. Muchos sectores de la economía han tenido que cerrar de forma completa sus servicios, pero todos ven que la Bolsa sigue operando, que los índices de todos los países siguen activos, y eso se da porque el mercado bursátil en todo el mundo sabe apoyarse en la variable mas importante de este último milenio: la TECNOLOGÍA.

Tengo la suerte de liderar uno de los principales broker de Bolsa del país, y fue impresionante como pudimos, en menos de 48 hs., hacer que todo nuestro staff este trabajando desde su casa sin bajar el nivel de calidad de servicio.

¿Como lo logramos?

El equipo de analistas utiliza las mismas herramientas desde sus computadoras hogareñas que en la oficina, y da charlas de forma online a cientos de clientes con plataformas como Zoom. Los desarrolladores trabajando con herramientas como Slack para coordinar el trabajo diario y Git para versionar el código, el cual solo se entiende en una computadora y no se podría pasar de voz en voz. Los asesores respondiendo cientos de respuestas a través de nuestra plataforma que esta subida en AWS, el mayor servidor en la nube del mundo. El equipo de Back Office y administrativo utilizando los escritorios remotos como Team Viewer, caminar por la oficina y ver como los monitores muestra movimiento como si un fantasma este trabajando es sensacional. Los operadores instalando en sus casas plataformas como Bloomberg, donde se conectan con su huella digital.

La comunicación del teléfono que antes sonaba en nuestros escritorios hoy lo hace en nuestros celulares a través de Zoiper, con el mismo 0800 de siempre. Entre nosotros, nos comunicamos con el Chat de Google que se reformuló en los últimos tiempos y da la posibilidad de generar salas.

Nuestra plataforma fue pensada para este tipo de circunstancias, y acompañado a los desarrollos que hicieron los diferentes mercados hoy, los traders no notan ninguna diferencia de si estamos en la oficina o no. Este virus vino para cambiarnos la vida, pero nosotros ya la veníamos cambiando.

Cuento esto porque, en épocas donde lo único que se escuchan noticias negativas, y los mercados no acompañan con sus bajas pronunciadas, las buenas noticias y las cosas que funcionan, hay que destacarlas. No fuimos nosotros lo que hicimos esto, fueron la decenas de desarrollados a lo largo de todo el planeta, en los que nos pudimos apalancar para seguir trabajando.

“Es la TECNOLOGIA, estúpido”, ojala empecemos a decir una vez que se termine esta situación y volvamos a la nueva normalidad.

¿Por qué pasa esto?

“La razón es la principal herramienta que ha tenido el ser humano para evolucionar y conquistar todo a su paso”.

Esta es una gran frase dicha por Ayn Rand, filósofa rusa del siglo 20 que ha logrado posicionarse como una de las grandes pensadores de los últimos 100 años. Sí lo llevamos a un contexto actual, vemos que esa razón que nos lleva a evolucionar, está representada por la tecnología y el uso que hacemos de y con ella.

A lo largo de la historia, el ser humano ha evolucionado constantemente, pasando del motor a vapor al motor eléctrico, del uso de carrozas al uso masivos de automóviles, o de viajar durante semanas o meses en barco para reemplazarlo por viajes en avión, donde nos lleva tan solo horas.

Yendo más a la vida diaria, el ingreso de la tecnología a nuestros hogares, transformó la vida de muchos en épocas ya dejadas atrás. Por ejemplo, el uso del lavarropas, permitió reemplazar el lavado a mano que tanto tiempo consumía, por el lavado automático, que llevaba un tercio del tiempo antes destinado. Claramente, la tecnología facilitó mucho nuestra vida.

Pero, ¿qué pasa si cambiamos el enfoque y dejamos de verla solo como una comodidad más y la vemos como un medio productivo? En un contexto como el actual, donde el coronavirus nos impide salir de nuestros hogares para lograr una propagación masiva de su contagio, probablemente muchas PyMEs quiebren y tantas personas queden sin trabajo.

Me atrevo a decir que el 90% de estas PyMEs que quiebran no cuentan con un proceso de digitalización de su trabajo, por lo cual, necesitan sí o sí del trabajo humano presencial. Lo mismo se aplica para la persona, su empleo podríamos denominarlo “artesanal” ya que solo puede practicar su profesión sí y solo sí, está en su lugar de trabajo.

Con la evolución de las redes sociales, los lenguajes de programación, la digitalización del comercio, la automatización de procesos, las bases de datos y demás, el mercado ha evolucionado tremendamente, generando cientos de miles de nuevos empleos y oportunidades. Pero al mismo tiempo, reemplazando a aquellas personas que no logren adaptarse a este ritmo de evolución. Todos estos trabajos fueron desplazando trabajadores de lugares de baja productividad, a empleos donde las personas producen más riqueza por hora.

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¿Esto es algo malo? Sin duda perder un empleo o que haya gente sin trabajo es algo muy negativo, pero el salto productivo que genera la adquisición de nuevos conocimientos y capitales tecnológicos es incalculable. Los nuevos conocimientos sin duda permitirán eliminar males que hoy nos aquejan, y nos permitirán llegar a límites que antes no imaginábamos.

Hay un dato muy importante a tener en cuenta, los países con mayor desempleo suelen ser los más lentos en la innovación de la tecnología. También podemos notar que los países más innovadores como Estados Unidos, Japón, Corea del Sur, Singapur o Israel, que tienen una de las tasas más altas de patentes por millón de habitantes, son de los países con menor desempleo.

Como decía Joseph Schumpeter, esta crisis que estamos atravesando a causa del coronavirus, puede llegar a verse como un “proceso de destrucción creativa” sí sabemos encauzarlo bien. Internet nos regala cientos de cursos gratis, aplicaciones para usarlas en nuestro trabajo, formas de trabajar a distancia. Realmente no existen excusas, sino, falta de aplicación de procesos que nos permitan sumarnos a esta nueva era digital.

Jhon Maynard Keynes, economista británico, decía algo en el siglo pasado, muy cierto en nuestros tiempos: “Por el momento, la velocidad de los cambios nos daña y nos trae problemas de difícil solución. Los países que no estén a la vanguardia del progreso sufrirán más. A futuro, nos afligirá una enfermedad que tal vez algunos aún no sepan, pero que terminará perjudicándolos si no se adaptan. Esta enfermedad se denomina ‘desempleo tecnológico’”.

“Solo hay un rincón del universo que puedes estar seguro de mejorar, y ese es tu propio yo. La experiencia no es lo que le sucede a un hombre; es lo que hace un hombre con lo que le sucede a él. Los hechos no dejan de existir porque sean ignorados” – Aldous Huxley.

Ramiro Marra, un broker de Bolsa que tuvo que evolucionar y hacerse youtuber financiero.