Moroni en Diputados: alerta por cierres, créditos y 45 mil bajas registradas

El ministro precisó que entre marzo y abril hubo 45 mil bajas totales, un número similar a los mismos meses del 2019. Las dificultades de las PyMEs y las ¿posibles? medidas para monotributistas.
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La pandemia del coronavirus golpea fuertemente el escenario laboral. La Organización Internacional de Trabajo (OIT) , por caso, anticipó que el virus COVD-19 podría generar alrededor de 25 millones de empleos menos en el mundo. En Argentina, a la tendencia mundial, hay que multiplicarle los condicionamientos locales, ya sea por la situación financiera nacional o por la parálisis productiva de la cuarentena: se calcula que alrededor de 35.000 PyMES consideran cerrar sus persianas de forma definitiva.

El ministro de Trabajo, Claudio Moroni, reconoce el desafío y por eso encendió su computadora para que, de forma virtual, dar precisiones sobre las cifras laborales en pleno aislamiento social obligatorio.

El titular de esa cartera destacó, sobre todo, la estadística en las bajas totales. “En marzo y abril fueron similares a los del mismo período, pero en el 2019”, expresó Moroni ante la Comisión de Legislación del Trabajo, presidida por la diputada nacional Vanesa Siley.

Cabe destacar que se trató de la décima reunión por teletrabajo llevada a cabo por la Cámara de Diputados en el marco del aislamiento social. Bajo esa modalidad ya brindaron informes nueve ministros de la Nación, un hecho inédito para la Cámara de Diputados desde el año 1983.

Horas después del encuentro virtual, desde Trabajo, aclararon a El Canciller que el número de las bajas ronda los 45 mil empleos. “Pero hay que aclarar que esa cifra no abarca solo a despidos, sino que también puede tratarse de jubilaciones, fallecimientos y renuncias“, agregaron.

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Ante la obligación de quedarse en la casa para achatar la curva de contagio, el Gobierno trató de evitar despidos ante la sanción del decreto 329/2020, que prevé la suspensión de los mismos por un plazo de sesenta días.  Pero ni el DNU (ni el cruce tuitero con Alberto) pareciera haber frenado a Paolo Rocca, quien acordó con el sindicato de la Construcción la suspensión de 1.500 trabajadores en Techint. 

Créditos bancarios

Los pronósticos que manejan las pequeñas y medianas no son nada alentadores. La Fundación ObservatorioPyme circuló un informe del cual resalta que, a la primera semana de abril, sólo el 10% de estas compañías se encuentra totalmente operativas. Del restante, el 54% del segmento se encuentra en situación no operativa, aproximadamente 325 mil empresas. Otro 36% de las compañías se encuentra parcialmente operativa.

Para hacerle frente a los cierres temporales, desde el Ejecutivo se optó por designar el 1,5% del PBI para brindar créditos a una tasa del 24% para las pequeñas y medianas empresas. Desde Trabajo, por caso, monetizaron esa iniciativa: “Hay 50 mil millones de pesos en créditos y desembolsados algo más de 30 mil millones de pesos”, indicó Moroni en la comisión, en la cual se incluyó, también, la asistencia de los REPRO.

“Estos créditos están dados a tasa real negativa, es decir, para las empresas es negocio porque los precios van a aumentar más que los costos del financiamiento”, explicó a ElCanciller Martín Kalos, de la consultora Elypsis y agregó que “significan un subsidio para quien pueda tomar ese crédito”

“Pero la realidad es que las PyMEs como sujetos bancarios son una minoría. Entonces, para esa gran mayoría el alivio no va a llegar”, completó Kalos.

Demoras

Y más allá de las empresas que nunca accedieron al crédito, hay varios empresarios que alertan una extrema tardanza de los bancos en liberar los fondos. La demora fue advertida por el propio Matías Kulfas, al remarcar que los créditos tienen la garantía estatal del FOGAR y que no debería extenderse los trámites burocráticos. De paso, volvió a mencionar que existe una casilla ([email protected]para denunciar a los bancos que no brinden los créditos.

En la informe de la Fundación Observatorio PyMEs, a partir de una encuesta a empresarios, se calcula que hay aproximadamente 35.000 empresas que están considerando cerrar su negocio, lo cual pondría en riesgo los puestos de trabajo de 190.000 empleados. 

Estas PyMEs pertenecen mayormente al sector servicios (9%) y a la dimensión micro (7%) y pequeña (6%).

Sólo el diez por ciento de las PyMEs se encuentran operativas. Gráfico Fundación PyME.
Sólo el 10% de las PyMEs se encuentran operativas. Gráfico Fundación PyME.

Trabajo a distancia

En un breve apartado de su exposición, el ministro también profundizó una temática creciente durante la cuaretena: el trabajo a distancia. Quien ocupa el despacho más importante de Leandro Alem 650, argumentó que prefiere no calificarlo de “teletrabajo”, y sí como una solución temporaria que, a futuro, “necesita de una regularización y en algún momento se debería hacer desde el Congreso”.

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Ahora bien, ¿cuáles es el universo que -más allá de la pandemia- realiza sus trabajos desde su propia casa? El think tank CIPPEC pensó esa hipótesis para desarrollar el informe “Evaluando las oportunidades y los límites del teletrabajo en Argentina en tiempos del COVID-19”. Allí el investigador Ramiro Albrieu considera que si bien la tendencia mundial (y el contexto actual de pandemia) permite potenciar que alrededor del 24% de los empleos se pueden hacer desde el hogar, sólo un 8% de los trabajadores realiza el home office.

“Se debería desarrollar una estrategia de transformación digital que permita llegar a los segmentos empresariales más alejados a la innovación tecnológica. No se trata de un objetivo menor: apenas un 3% de las empresas implementa prácticas de teletrabajo”, concluye en el informe.

Monotributistas

En el balance de Moroni tampoco se obvió la cuestión de los cuentapropistas y monotributistas. “El objetivo no es solo darles el IFE (Ingreso Familiar de Emergencia), que es una herramienta, sino de ser necesario se complementará con otras”, anticipó.

Y si bien, ante la consulta de la consulta de este medio, desde Trabajo no quisieron adelantar las posibles medidas, la exposición del ministro permite adelantar la diferenciación entre los monotributistas de categorías más bajas -que fueron incluidos en el IFE- y otros profesionales sin acceso al beneficio.

Este último universo, sobre todo, el de las categorías B y C, que va desde zapateros, pintores hasta odontólogos y jóvenes arquitectos, son fuertemente afectados por la parálisis de la cuarentena. La organización MARA Monotributistas, por caso, reclama “una exención del pago mensual a todas las categorías” a  la vez que solicitan una línea de créditos blandas (“con tasa bonificada”, aclaran) para los monotributistas.