Foto con Massa y reunión con líderes gremiales y el Círculo Rojo: apura Lavagna su agenda electoral

El Canciller - Comentarios

Luego de que Cristina anunciara la publicación de su libro en clave de candidata, Roberto Lavagna se encontró con importantes empresarios del Círculo Rojo y, luego, con Sergio Massa y líderes sindicales.

En un intento por avanzar con su candidatura presidencial, Lavagna busca la complicidad de sectores poderosos. Por un lado, con empresarios, algunos de los cuales estuvieron ligados a Mauricio Macri pero que ahora se muestran desilusionados, y por otro,  con sindicalistas, referentes de algunos de los sectores más relevantes de la economía.

Paolo Rocca, Luis Pagani y Gregorio Pérez Companc encabezan la lista de aquellos que podrían convertirse en el sostén económico y político del exministro. Hace algunas semanas, circulaba por lo bajo que la postulación de Lavagna venía de la mano del interés de grandes CEOs. Ahora, se blanquearon reuniones con directivos de diferentes compañías en búsqueda de un apoyo de campaña.

Según informó Letra P, los encuentros a solas fueron con los presidentes de Techint, Arcor y Molinos, tres de los que según Forbes, se encuentran entre los 25 los empresarios más ricos del país.

Rocca mantiene diálogo fluido con Lavagna, de hecho su cercanía es tan notable que en ocasiones fue cuestionado por dirigentes del peronismo. El dueño de Techint estuvo bajo el ala de Macri durante los primeros años de Gobierno, inclusive tras el caso de los Cuadernos de las Coimas. Pero con las modificaciones en materia energética ese vínculo se quebró.

El recorte de subsidios al gas de Vaca Muerta aplicado por Gustavo Lopetegui fue interpretado como una traición. Por eso, en un comienzo puso en duda las inversiones, después anunció la suspensión de 300 trabajadores y más tarde, Tecpetrol denunció por una suma millonaria al Estado por violar el derecho de propiedad.

Sostuvo como principal argumento la existencia de un gobierno antimercado que dispara contra la seguridad jurídica, y ese fue el punto final en su afinidad con Macri, pese a los intentos fallidos de la Rosada por anunciar medidas favorables.

Pérez Companc, en cambio, es más cercano a la ideología cambiemita. Recientemente aprovechó la crisis económica para adquirir cinco empresas extranjeras de alimentos -Luchetti, Matarazzo, Delverde, Don Vicente y Don Felipe- que atravesaban un momento difícil por la caída del consumo, por unos US$250 millones.

Pese a que el holding familiar dueño de Molinos Río de la Plata también expresó pérdidas en su compañía, ahora se encuentra en tratativas para concretar la compra de La Salteña, lo que le permitiría ingresar en una nueva categoría.

Con la actual gestión logró obtener grandes beneficios económicos de la mano de la compensación tarifaria, lo que le facilitó el reposicionamiento. Sin embargo, al igual que Rocca las idas y vueltas en la liberalización del precio del petróleo y la eliminación de los subsidios de gas con el objetivo de contener la suba de precios, recalentó la relación con el Gobierno.

En esta búsqueda de acercamiento con figuras representativas, Lavagna también asistió a Parque Norte, a la cena previa al congreso nacional del sindicato de la construcción. Allí, compartió el espacio con Massa, con el titular del gremio, Gerardo Martínez, el secretario general de estaciones de servicio, Carlos Acuña y el estatal Andrés Rodríguez, además de mil dirigentes de todo el país.

Acuña, como secretario general de la CGT, es uno de los protagonistas del conflicto con la gestión Macri. Si bien se mostraba crítico en un primer momento, su negación a hacer paros generales tuvo un impacto al interior del sindicalismo.

En uno de los últimos acercamientos por parte del Gobierno, aceptaron las medidas contenedoras propuestas, como el aumento para las obras sociales y la compensación salarial a empleados estatales.

En el encuentro, los candidatos manifestaron su preocupación por la situación económica del país y compartieron la necesidad de trabajar en la unidad para generar una salida a la crisis. En tanto, en código político, el guiño a los sindicatos se hizo evidente.