Volkswagen invertirá USD 580 millones para producir una nueva camioneta a partir de 2027
La renovada Amarok reemplazará al modelo Taos, el cual se dejará de armar desde el 1° de julio de este año. A su vez, la empresa anunció que comenzó a negociar con el gremio debido a que los turnos bajarán de dos a uno por 18 meses.
La empresa alemana Volkswagen invertirá USD 580 millones entre el período 2025-2029 para la producción de una nueva camioneta pickup mediana, la cual será la sucesora de la actual Amarok. Los trabajos comenzarán en 2027 y supondrán el cese del armado del modelo Taos, que luego del 1° de julio de este año solo se podrá conseguir importado desde México.
La compañía lo anunció en una conferencia de prensa, luego de mantener una reunión con el secretario de Finanzas de la Nación, Pablo Quirno, y su pares de Política Económica e Industria y Comercio, José Luis Daza y Esteban Marzorati, respectivamente.
A través de un comunicado, el Gobierno expresó que "se financiarán mejoras tecnológicas adicionales en las instalaciones" de la planta de Pacheco, lo cual generará "avances en estándares de calidad, innovación y sostenibilidad ambiental".
"Los directivos de Volkswagen Argentina hicieron hincapié en que el Centro Industrial Pacheco fue la primera planta de Volkswagen en el mundo seleccionada para producir pickups y que la nueva inversión apunta a dar un salto tecnológico, no solo a nivel de producto sino también en los procesos productivos, lo que garantizará la sustentabilidad de la planta en los próximos años", agregó.
Por su parte, Marcellus Puig, presidente de la filial argentina de la empresa, indicó que el nuevo modelo combinará "el diseño y ADN" de Volkswagen, con "software de vanguardia y tecnología avanzada", lo cual generará un "producto disruptivo y competitivo para el mercado actual".
Por otro lado, destacó que comenzaron a negociar con el Sindicato de Mecánicos y Afines del Transporte Automotor (SMATA) debido a que habrá un lapso de 18 meses hasta el inicio de la producción, donde se bajarán los turnos que realizan los trabajadores, de dos a uno, lo que implicará la suspensión rotativa del personal.
La inversión de la compañía germana llega luego de que uno de sus competidores en la región, la japonesa Nissan, anunciara el pasado 28 de marzo el cierre de su fábrica en la Argentina, con el fin de "mejorar la competitividad de sus productos" y de "optimizar su desempeño y construir un negocio más ágil, capaz de responder con mayor rapidez a los cambios del mercado".