El dólar cercano a los $40 arrastró un rebote inflacionario sin precedentes que llevará al aumento de precios a casi el 50% en 2018 y se manifiesta en la caída de las ventas de carnes y la morosidad de los inquilinos. Como contrapartida, volvió a la Argentina más competitiva tanto en materia de exportaciones como de turismo. De esta manera, se reconfiguran los viajes de los argentinos: según Indec, crece 7,4% la llegada de turistas y cae 11,9% los viajes al exterior.

Durante años, en Argentina se gestó una política de dólar barato que provocó un déficit de divisas importante provenientes del turismo. Por primera vez en varios años, la cifra se revierte por la devaluación del peso. Sin embargo, aún sigue siendo mayor la gente que viaja afuera que la que recibe el país. 

Los viajes no son lo único que caen: se desploma el consumo de carnes y crecen los morosos en el pago de las expensas. Según la Cámara Argentina de la Propiedad Horizontal sólo un 15% de los propietarios e inquilinos abonan las expensas antes de los primeros 10 días del mes. Y el dato que más preocupa es que del 85% restante, en promedio "hay un 15% que directamente no pagan", sostuvo ante ámbito financiero Daniel Tocco, presidente de la Cámara.

Por otro lado, según un informe de la Cámara de la Industria y el Comercio de Carnes (Ciccra), la faena de hacienda cayó un 12,5%, lo que significó que se faenaron 146,4 mil cabezas menos. En términos porcentuales, la caída de la faena fue mayor para el mercado interno que la exportación: -15,1% versus -7,4 por ciento.

La devaluación también hizo caer a los salarios medidos en dólares. El sueldo promedio argentino es de USD 468, casi la mitad que el de Chile (USD 812) y ahora también superado por el también golpeado Brasil  (USD 529), según un informe del Centro de Estudios de la Nueva Economía.