Córdoba: aplasta Schiaretti a Cambiemos y se consolida como un armador clave del PJ alternativo

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En uno de los comicios más trascendentes previo al desarrollo de las PASO presidenciales, Juan Schiaretti consiguió la reelección como gobernador de Córdoba con una performance arrolladora y cobra fuerza como armador clave del peronismo alternativo en el objetivo de romper con la polarización imperante a nivel nacional.

Para el oficialismo, en cambio, estas elecciones no son más que una nueva ratificación de un derrotero que abre serios cuestionamientos al éxito de Mauricio Macri en agosto y octubre.

Con más del 50% de los votos y ante un Cambiemos fracturado, el gobernador reelecto logró un triunfo apabullante, incluso superando a los vaticinios más optimistas, que suponían a Mario Negri (17%) algo más cerca de su rival.

El rutilante triunfo de Schiaretti encuentra su motivo principal en la unidad que concretó el peronismo, que se encolumnó detrás de su candidatura. De esta manera, extenderá el legado que edificó junto a su excolega José Manuel De la Sota, fallecido el año pasado en un accidente automovilístico.

Del otro lado, la oposición le facilitó las cosas. La disputa radical entre Negri y el intendente de Córdoba Capital, Ramón Mestre (10%), dividió los sufragios cambiemitas y acentuó el agrio panorama que ya se anunciaba cuesta arriba por la coyuntura socioeconómica.

Para colmo, consciente de la inminente derrota, Negri tiró un manotazo de ahogado al intentar despegar del fracaso al Ejecutivo Nacional. “Yo no soy candidato del Gobierno, soy candidato de tres partidos y miles de radicales”, expresó el diputado nacional e íntimo amigo de Lilita Carrió.

Si bien cuando fue a emitir su voto intentó provincializar la elección y dejó en claro que sería “absolutamente apresurado hacer un análisis nacional“, Schiaretti se posiciona como un armador clave del PJ alternativo.

Tanto desde Alternativa Federal como desde el espacio que encabeza Roberto Lavagna están expectantes por sus declaraciones. Ahora, su palabra cobra mayor fuerza y puede ser determinante en el tablero opositor: la provincia que gobierna tiene casi tres millones de electores habilitados, el 8,6% del padrón nacional.

Por otra parte, el abrumador triunfo del gobernador Schiaretti significa un duro golpe para la Casa Rosada y vuelve a reflejar la fragilidad electoral de la marca Cambiemos en el interior del país.

Al igual que en las siete elecciones previas -PASO en La Pampa, Chubut, Entre Ríos, San Juan y Santa Fé y generales en Río Negro y Neuquén-, el desempeño de los candidatos se constituye como el correlato del desencanto social con la administración nacional.