Colegios abiertos con pocos maestros: confía Macri en los no docentes para mitigar el paro de CTERA

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El presidente de la Nación, Mauricio Macri, inaugurará esta mañana en Corrientes el ciclo lectivo de 2018. Sin embargo, debido al paro de 48 horas que anunció Ctera a nivel nacional, las clases no comenzarán en varios distritos (11 provincias adhirieron al paro de la gremialista Sonia Alesso).

Pese a la gran amplitud que tendrá el reclamo de Ctera, en la provincia de Buenos Aires, el Gobierno confía en tener las escuelas abiertas para los niños a pesar de que no tengan clases. Para eso contará con que los no docentes de UPCN y Soeme reciban a los alumnos en los establecimientos educativos y mantengan abiertos sus comedores, ya que la discusión salarial de los docentes no alcanza a estos dos gremios.

Los no docentes de UPCN y Soeme abrirán las escuelas y los comedores de la Provincia

Al mismo tiempo, debido a que el oficialismo ya anunció que pagará extra por el presentismo y que la adhesión al paro será contabilizada, el Gobierno cree que el paro no tendrá una adhesión superior al 50 por ciento, por lo que contará con la mitad de los maestros para inaugurar el ciclo lectivo.

Los gremios de docentes de las provincias de Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe, Mendoza, Río Negro, San Luis, Neuquén, Chaco, Entre Ríos, Jujuy y Tierra del Fuego, anunciaron que no arrancarán normalmente las clases debido a que aún está vigente la discusión salarial y adhirieron al paro nacional de Ctera.

Los maestros se movilizarán desde el Congreso al Palacio Pizzurno a partir de las 11

Corrientes, una de las provincias que cerró el acuerdo salarial siguiendo la línea oficial (acordó 17% de aumento pero dejó afuera la cláusula gatillo), tendrá un comienzo normal de clases, al que Macri dará inicio junto al gobernador Gustavo Valdés, el intendente Walter Chávez y otras autoridades nacionales y provinciales. El Presidente también inaugurará dos escuelas nuevas.

Con el objetivo de terminar con las discusiones, el oficialismo espera encontrar un sindicalismo debilitado luego de las 48 horas de paro y utilizar la paciencia limitada de los padres para presentar una propuesta superadora pero lejana a la que los gremios buscan: la cláusula gatillo está vetada y el aumento será inferior al 20 por ciento.