Busca el FMI un “Plan B” en la oposición mientras avala al Gobierno a gastar en AUH y pymes

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En las últimas semanas, las autoridades del Fondo Monetario Internacional le pidieron reuniones a varios referentes de la oposición para hablar de la actual situación de la economía argentina. Sergio Massa, Juan Manuel Urtubey, Roberto Lavagna y Axel Kicillof se reunieron con los representantes de la entidad en el país. Qué hay detrás de los diálogos que pide el Fondo.

Aunque Mauricio Macri se mantiene como el Plan A, la entidad internacional que le prestó a la actual administración unos 57 mil millones de dólares también mira encuestas y ve que el líder del PRO no mejora su imagen. En ese sentido, el FMI autorizó al Gobierno para emitir una cantidad importante de pesos y aumentar la Asignación Universal por Hijo en un 46%, registrando un alza superior al 75% en los últimos 12 meses. Esta emisión podría significar nuevos problemas en materia inflacionaria.

Alejandro Werner, director del Departamento del Hemisferio Occidental del Fondo Monetario Internacional, se refirió hace unos días sobre la problemática de bajar la inflación: “Creo que la parte que nuestras proyecciones pasaron por alto del proceso inflacionario (en la Argentina) es que la inflación está demostrando estar mucho más arraigada de lo que pensábamos”. Además, consideró que bajarla “toma tiempo, y tenés ventanas en las cuales sube de nuevo”.


Alejandro Werner, director del Departamento del Hemisferio Occidental del Fondo Monetario Internacional.

Para el actual diputado Axel Kicillof, el objetivo de fondo de las reuniones del Fondo Monetario Internacional es eliminar “el mito” de que la entidad sólo se reúne con el actual Gobierno, que busca instalar la idea de que un cambio de administración conlleva invariablemente a un default. El exministro de Economía remarcó que “el FMI entiende que el actual programa económico es insostenible”.


La reunión de Kicillof con las autoridades del FMI

El integrante del staff del FMI más preocupado por la mala imagen del presidente Mauricio Macri es Roberto Cardarelli, jefe de la misión en Argentina del Fondo Monetario. El economista pidió que le realicen un relevamiento periódico de las encuestas nacionales.

Un viejo refrán económico sostiene que si un banco presta un poco de dinero que no podés devolver, entonces tenés un problema. Ahora, si el banco te presta millones de dólares y no lo podés devolver, el Banco tiene un problema. La principal preocupación del FMI se esconde ahí: aunque tenga la prioridad de cobro de la deuda argentina, la entidad monetaria observa que Argentina necesita crecer para poder cobrar el dinero.


Promedio de encuestadoras entre Macri y CFK

En tanto, el FMI sostiene que, si bien en los últimos años la entidad fijó nuevos objetivos más “progresistas”, como la disminución de la pobreza y la búsqueda de programas de crecimiento de la economía, los referentes del Fondo remarcan continuamente que el Gobierno argentino no les llevó un programa de crecimiento económico, sino uno de estabilización del tipo de cambio.

En suma, el FMI le autorizó al Gobierno para quemar los últimos cartuchos de cara a las elecciones nacionales pero, al mismo tiempo, insiste en los diálogos con la oposición en caso de que la apuesta del oficialismo falle. Cambiemos planea mostrar una leve reactivación del consumo en las clases más bajas y llegar a los comicios con una economía en crecimiento (aunque el acumulado del 2019 muestre otra caída).