Aprovecha el Gobierno el juicio a Milani para profundizar la polarización con el kirchnerismo

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“Milani a juicio por torturador. Recordemos de qué gobierno fue General del Ejército para entender la mentira, la hipocresía y el cinismo de los que gobernaron este país. Un insulto a todos pero fundamentalmente a la figura del Libertador San Martín”, tuiteó Laura Alonso esta mañana. No fue la única funcionaria del Gobierno en pronunciarse sobre el procedimiento que afrontará Milani por el secuestro y las torturas que sufrieron en marzo de 1977 Pedro Olivera y su hijo Ramón, cuando el exgeneral era subteniente del Batallón 141 de La Rioja.

El secretario de Derechos Humanos, Claudio Avruj, fijó la postura del Gobierno sobre el tema en una columna de opinión publicada ayer en Infobae, en la que destacó el avance de la Justicia contra el exjefe del Ejército gracias a la política de Cambiemos y, sobre todo, marcó la diferencia con el kirchnerismo.

“Nada impidió que Milani fuera ungido como jefe del Ejército por la administración anterior y tampoco que recibiera el caluroso abrazo de organismos de derechos humanos que lo postularon como un defensor de los valores de la gesta nacional y popular”, ironizó Avruj, que además señaló que “esos sectores son los que se atrevieron a dudar de la continuidad de los juicios”.

“Fueron los mismos que vociferaron una presunta connivencia del Gobierno actual para borrar la historia, detener las causas y garantizar la impunidad. En la Argentina de las paradojas, no hay más insólita que fotografiarse con Milani y adjudicarse la defensa de los derechos humanos”, sentenció el funcionario.


Milani, al ser trasladado por Gendarmería desde la Rioja hacia la cárcel en marzo de 2017.

Por el contrario, según Avruj, “el presidente Mauricio Macri sostuvo desde el comienzo de su gestión que la política de Memoria, Verdad y Justicia está garantizada y no tiene vuelta atrás”. En ese sentido, repudió “los agravios y los prejuicios de una oposición mezquina que quiso apropiarse de los derechos humanos cuando ejercía el poder y sostener su tutela para toda la eternidad” y remarcó que la Secretaría de Derechos Humanos a su cargo “es querellante en más de doscientos causas por delitos de lesa humanidad y en 2017 se batió el récord de sentencias judiciales en ese orden”.

En el proceso que enfrenta el exjefe del Ejército, que está a cargo del Tribunal Oral Federal 1 de La Rioja, también están imputados el exjuez Roberto Catalán y el exmilitar Alfredo Santacrocce. Milani, que está detenido en Campo de Mayo, presenció la primera audiencia del juicio por videoconferencia. Está previsto que la etapa oral y pública dure aproximadamente tres meses y declaren ante el TOF 1 de La Rioja cerca de 400 testigos.


Agustín Rossi saluda a César Milani, en 2013. La expresidenta Cristina Kirchner aplaude de fondo.

“La historia pondrá en el lugar que deben ocupar a los que miraron para otro lado. Para nosotros no hay crímenes de lesa humanidad que no merezcan ser purgados. Hemos dejado atrás una etapa en la que la afinidad ideológica era el argumento perfecto para la complicidad. Estos dos nuevos juicios serán otra oportunidad para acercar la verdad a nuestros tiempos y evidenciar a los que jugaron con el pasado combinados con la mentira y el engaño”, subrayó el secretario de Derechos Humanos.

Con estas definiciones, tanto Avruj como Alonso buscan exponer una contradicción ideológica que no solo hicieron pública los medios durante la presidencia de Cristina Kirchner sino que produjo una herida hacia el interior del kirchnerismo. El Gobierno busca, ahora, explotar esa contradicción de cara a las elecciones para reforzar la que, por ahora, es su principal estrategia de campaña: la polarización total con la candidata de Unidad Ciudadana