Apostar a la grieta: el salvavidas de Cambiemos para llegar a la orilla en el 2019

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En los pasillos de la Casa Rosada no se festejó el triunfo en el Senado para avanzar con los allanamientos de Cristina Fernández de Kirchner. Nadie celebró como victoria el golpe de la cámara alta a su principal rival. Quedó incluso un sabor agridulce en Balcarce 50.

¿Por qué? Mientras la grieta se profundiza y eso “favorece” al macrismo, el caso de los cuadernos alentó la crisis económica que atravesaba el Gobierno, con los CEOs de las empresas imputados y arrepentidos. Un efecto búmeran que alejó posibles inversiones en el país.

Como si fuera poco, Cristina se mostró inmune a la causa de los cuadernos en las encuestas y si figura creció en la evaluación de la sociedad, a pesar de estar involucrada en uno de los casos de corrupción más importantes del país.

Por eso, expectantes pero distantes de los flashes de los allanamientos en los tres domicilios de CFK, la fórmula de Durán Barca y Marcos Peña fue habilitar a los funcionarios de primera línea a salir con los tapones de punta contra la exmandataria. Una estrategia conocida: polarizar el escenario para el 2019 y preparar el terreno para un eventual mano a mano de CFK y Macri.

Además, la desconfianza con los políticos provocó un efecto dominó que alcanzó al propio oficialismo. Es decir, la causa de los cuadernos, con los kirchneristas involucrados en el centro de la escena, no cautivó a los votantes para volcarse de lleno en el macrismo. Pesó más la economía y las perspectivas del futuro.

La masiva marcha del 21A, sin embargo, dejó una foto que animó al macrismo, a pesar de que los números económicos no le hagan un guiño. ¿Le alcanzará al oficialismo con apostar a la grieta para llegar con aire al próximo año electoral? ¿Deberá empezar a mostrar síntomas de recuperación para recuperar la confianza de sus votantes? ¿Podrá el PJ colaboracionista capitalizar la situación conflictiva de Cambiemos y del kirchnerismo?