Análisis de Pagni: apuestan el kirchnerismo y el Gobierno a polarizar y corre riesgo el PJ federal

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La apertura que realizó el sábado la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner, al postular a Alberto Fernández como candidato a presidente y ponerse ella misma como su escolta, alborotó también el escenario electoral del oficialismo y el peronismo federal. Una de las principales charlas que tendrá este domingo el exjefe de Gabinete de Néstor Kirchner será con Sergio Massa, a quien busca sumar al espacio invitándolo a competir en las PASO y dándole lugar para que haya referentes de su espacio en la lista legislativa. Para el editorialista Carlos Pagni, los próximos movimientos apuntarán a profundizar la polarización. Peligro de extinción para el peronismo federal antes de la presentación de las listas.

Si el tigrense, tal como espera Fernández, aceptase sumar en el frente de mayor amplitud que buscó crear Cristina al correrse del primer lugar de la lista, el kirchnerismo sacará las cuentas para ver los números de una posibilidad que hasta hace meses parecía utópica: ganar en primera vuelta.

En el Instituto Patria le atribuyen un 35% de votos a Cristina. Ese piso que a la vez es su techo podría romperse con la apertura calibrada el miércoles que conoció la luz del sol el sábado. La apremiante situación económica coloca a Macri apenas rozando, si es que llega, el 30% de votos. Con ese esquema, el kirchnerismo necesitaría más de 40% de votos y 10% de diferencia con Cambiemos para recuperar la Casa Rosada sin balotaje. Esos cinco o seis puntos son los que le facilitaría Sergio Massa, que consideran que tiene un piso de adhesiones que llega a casi el 10%.

Pero del cálculo depende también que Mauricio Macri no logre superar ese 30% que hoy tiene por la situación económica. Para el kirchnerismo, que Roberto Lavagna no se baje de la contienda electoral es un factor clave, ya que el economista erosiona votos de las filas del macrismo y no de la expresidenta, a diferencia de lo que sucede con Massa. Lavagna está dispuesto a competir en un oficialismo más amplio pero sólo si Macri decidiera bajarse, una posibilidad que descartan en la mesa chica del PRO.

Para Carlos Pagni, en las próximas semanas habrá varios movimientos políticos que tenderán a buscar la polarización y, con ella, el desarme del peronismo federal. Macri se reunirá con Juan Schiaretti, a quien busca sumar a sus filas junto a Juan Manuel Urtubey y Pichetto. Pero todos los movimientos del PRO deben ser avalados por el radicalismo y Elisa Carrió, por lo que aparecen dificultades inherentes a estos acercamientos.

La próxima carta política que se jugará es la del escolta de Macri. El oficialismo apuesta a dar un movimiento político de importancia con la elección del vicepresidente que acompañará a Macri, pese a que algunos analizan que la candidatura de Fernández es, también, una invitación a que el expresidente de Boca resigne su reelección.