Aéreos, alojamientos y excursiones: qué se puede reclamar por los viajes cancelados

La pandemia podría ser considerada "fuerza mayor". En ese caso, ¿cómo afectaría a los reembolsos y las reprogramaciones de vuelos?
El Canciller - Comentarios

El brote del coronavirus condujo a que los países cierren sus fronteras y algunos entren en cuarentena estricta. El turismo se congeló y no se sabe hasta cuándo. Por lo pronto, las aerolíneas comerciales no podrán vender pasajes desde, hacia o dentro de Argentina hasta 1 de septiembre. Mientras tanto, los viajeros reclaman que las empresas reconozcan lo abonado y realicen el cambio de fecha, una bonificación o el reembolso por lo abonado.

“El no poder viajar se debe a un caso de fuerza mayor, es decir, la pandemia, y estos casos no están regulados”, explica el abogado Sergio Mohadeb, creador de la página Derecho en Zapatillas. Y agrega: “Esto es lo contrario a lo que sucede cuando se cancela un viaje por voluntad de las partes, ya sea porque arrepintieron o no pueden tomar el vuelo o la aerolínea lo reprogramó, en estos supuestos sí se sabe qué le sucederá al viajero y a la empresa que presta el servicio”.

El aeropuerto internacional de Ezeiza casi vacío. FOTO: NA/ DANIEL VIDES.

El Código Civil determina que la “fuerza mayor” o el “caso fortuito” extinguen la obligación sin responsabilidad, salvo que haya en el contrato alguna cláusula que establezca lo contrario. “En principio no hay derecho a un resarcimiento, porque no hay culpa por parte de las compañías. Nadie se imaginaba que iba a suceder esto”, señaló el letrado.

La fuerza mayor implica que un hecho sea imprevisible e inevitable para las partes que firman un contrato. Entonces habrá que estudiar la posibilidad de que el mismo se pueda cumplir más adelante. 

Mohadeb aclara que se debe analizar cada caso en concreto para llegar a una solución adecuada. “Si un hotel cobró el servicio de alojamiento, pero sabía que no podían alojar huéspedes por la pandemia, ahí si sería responsable“, afirma.

El aeropuerto internacional de Ezeiza. Foto: NA.

Otra situación que se puede dar es que quien tenía un pasaje aéreo para volar en estos meses, no pueda hacerlo. “La penalidad que le correspondería al viajero por cancelar el aéreo no se aplica”, sostiene el abogado.

Muchos de los que prefirieron volar para no pagar una penalidad, antes de que la Organización Mundial de la Salud (OMS) declare la pandemia, en la actualidad están varados.

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Opciones

Los pasajes y hoteles se suelen reservar con meses de anticipación. Quizás al momento de viajar, la persona ya terminó de pagar todo o puede que continúen las cuotas después de regresar del viaje. “Se debería poder reprogramar las fechas del alojamiento y el pasaje aéreo, sino las empresas podrían reembolsar o cancelar, en este último caso con la entrega de un crédito“, sostiene Mohadeb.

¿Pero qué pasa si no llega a haber acuerdo entre la compañía y el cliente? El experto explica que “tendrán que iniciar acciones legales e ir a una mediación civil, de Defensa del Consumidor o del Ministerio de Turismo”.

Los extranjeros a la espera de sus vuelos en el ultimo día de funcionamiento habitual del aeropuerto de Ezeiza en marzo. FOTO: NA.

Si se llegase a resolver el conflicto en los tribunales, Mohadeb cree que “los jueces aplicarán la figura del esfuerzo compartido y analizarán quién es la parte débil, salvo que la empresa demuestre que hizo gastos que no puede recuperar”.

El abogado considera que lo esperable es que el conflicto se resuelva mediante una negociación de buena fe: “Puede que no te puedan devolver el dinero del pasaje o del hotel, y te ofrezcan el reembolso de una parte”.

Dado que nadie previó el panorama actual, la situación no está regulada y dependerá de lo que pueda arreglar cada cliente y la empresa. Tampoco el abogado considera que se dictará alguna norma que aclare la situación, ya que cada cliente implica un contrato individual por lo que adquirió.