Una cuenta pendiente: reaviva Macri el fuego de las sociedades anónimas en el fútbol

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Mientras todavía retumban de las tribunas los cánticos contra el presidente Mauricio Macri, asoman dos nuevas batallas que definirán tal como se lo conoce al fútbol local: en un contexto de ajuste sobre el Estado, el oficialismo tiene planeado recortar entre 400 y 500 millones de dólares que oxigenan a las maltrechas finanzas de los clubes. De fondo, la moneda de cambio para mantenerlo es que se conviertan en sociedades anónimas, un viejo anhelo del actual mandatario.

El ministro de Trabajo, Jorge Triaca, -que tiene bajo su dominio Seguridad Social es un nexo clave que ejerce la presión sobre los clubes. No es nueva la idea. El Gobierno ya agitó derogar el decreto de Duhalde cuando pretendía en el 2016 hacerse con el control total de la AFA y cuando quería excluirse de la transmisión del fútbol. El masterplan es derogar la ley 1212 y reducir los aportes y contribuciones. También intervendrá la AFIP desde abril al mando del Leandro Cuccioli, delfín del ministro de Finanzas, Luis Caputo.

La idea de convertir a los clubes en sociedades anónimas es un plan que siempre estuvo en la mente de Macri, desde que era presidente de Boca Juniors. En el 2003, el entonces presidente Eduardo Duhalde firmó el decreto 1212 que sirvió para proteger las desvencijadas finanzas de los clubes que necesitaban un auxilio inmediato por parte del Estado. la resolución dice: “Régimen de percepción y retención para el ingreso de los aportes personales y contribuciones patronales correspondientes a los jugadores de fútbol, miembros de los cuerpos médicos, técnicos y auxiliares que atiendan a los planteles que practiquen fútbol profesional en cualquier categoría y demás personal dependiente de la Asociación de Fútbol Argentino (AFA) y de los clubes que intervengan en los torneos organizados por dicha asociación en las divisiones Primera “A”, Nacional “B” y Primera “B””. Por este beneficio, las entidades pagan una alícuota del 7% (el resto de los contribuyentes abona 31%) sobre la venta de entradas, la transmisión de televisión y la transferencia de jugadores, quedando exentos otros ítems como los abonos de los socios y la publicidad. La decisión también puede golpear fuerte a los clubes grandes, incluído Boca Juniors.

El propio mandamás de la AFA, Claudio “Chiqui” Tapia planteó una adivinanza al respecto: “Hoy tenés equipos de Primera que son sociedades anónimas encubiertas”, declaró en el canal TyC Sports. No dijo quienes.

Macri perdona pero no olvida. Ya quiso aprobarlo en el 2001 en pleno apogeo boquense, pero se topó con la negativa de Julio Humberto Grondona. Lo llevó a votación y se topó con uno de los mayores fracasos de su vida: terminó 38 a 1. “El único voto a favor fue el mío. Fue mi mayor fracaso político”, confesó años después.

Además de Triaca, Macri tiene a Fernando Marín -ex gerenciador de Racing- que es asesor de la Secretaría de Deportes. Este funcionario ya se reunió con diversos empresarios para ofrecerles una “carta” de clubes en rojo en donde podrían llegar a desembarcar. Todo se definirá cuando los clubes oficialicen su rechazo. De hecho, Hugo Moyano, el presidente de Independiente ya avisó: “No votaremos para nada la privatización del club”, dijo.