Tres claves para entender el “impeachment” a Trump

El Senado, que cuenta con mayoría republicana, lleva a cabo el segundo juicio contra el presidente estadounidense. El próximo paso es votar por la destitución o permanencia en el cargo.
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Después de una campaña y presidencia polémica, con acusaciones múltiples de conexiones extranjeras sospechosas, Donald Trump enfrenta un proceso de destitución a su cargo, o impeachment. Esta semana, el Senado empezó el segundo juicio para desentrañar la complicada serie de eventos que llevaron al impeachment actual. Trump ya está ‘impeached’, pero el complejo proceso de la destitución continúa.

1- Sí, Trump está ‘impeached’, pero permanece en el cargo

Conferencia de prensa de los senadores demócratas. Foto: Chip Somodevilla/Getty Images/AFP.

Una semana antes de Navidad, el hashtag #MerryImpeachmas inundó Twitter, con usuarios celebrando el anuncio de que su presidente había sido impeached, es decir, que iba a encarar un juicio político. A la vez, muchos partidarios de Trump, descontentos con la acusación, respondieron recordando que Trump permanece en el cargo. El impeachment es solo el primer paso en el proceso de destitución.

En Estados Unidos, el proceso de destitución tiene dos pasos principales: un juicio que investiga los cargos, y un juicio que define la remoción o no de la oficina.

Primero, la Cámara de Representantes celebra un juicio para investigar al Presidente y determinar si es probable que haya cometido un delito. Luego, los Representantes votan si presentar cargos formales de impeachment. Si una mayoría simple vota por el sí, el Presidente se considera impeached, que fue lo que pasó el mes pasado, justo antes de la Navidad.

El segundo paso acaba de empezar, y es el que se centra en la posibilidad de la remoción del presidente de su cargo. El Senado celebra otro juicio para escuchar los argumentos de los fiscales de la Cámara de Representantes basados en la evidencia juntada en su cámara.

Después que los argumentos y la defensa se presentan, el Senado votará para determinar si destituir o no al Presidente de su cargo. Para eso se requiere una mayoría de dos tercios del Senado. Entonces, sí Trump está impeached, pero el poder de ocasionar consecuencias reales está en el Senado, dominado por los republicanos.

2- ¿Por qué pasa el proceso de destitución de Trump?

El ex vicepresidente, Joe Biden es uno de los posibles candidatos demócratas en las elecciones generales. Foto: Al Drago/Getty Images/AFP.

Hay dos cargos contra Trump: abuso de poder y obstrucción del Congreso. Los dos involucran una controversia con Ucrania y un oponente político de Trump.

El verano pasado, Trump llamó al presidente de Ucrania y lo instó que investigara a Joe Biden, el antiguo vicepresidente de Barack Obama, por el abuso de poder durante su vicepresidencia. La llamada ocurrió algunos días después que Trump negara ayuda militar a Ucrania, lo que luego usó como instrumento de negociación, según algunos funcionarios de la Casa Blanca.

Trump afirma que Biden usó su poder como vicepresidente para impedir una investigación contra su hijo, quien en aquel entonces trabajaba para una compañía de energía ucraniana. Sin embargo, no hay ninguna evidencia que apoye esta afirmación.

Biden es uno de los principales candidatos del partido democrático para las elecciones presidenciales de 2020, por lo que se podría inferir que Trump conspiró con una nación extranjera para influir en las elecciones estadounidenses. Esto constituyó el cargo de ‘abuso de poder’.

El segundo cargo, la obstrucción del Congreso, pasó porque Trump no permitió que algunos miembros de su personal testificaran en los juicios del impeachment el año pasado.

3- ¿Qué viene ahora?

Como el líder de la mayoría del Senado, Mitch McConnell está a cargo de dirigir el impeachment de Trump. Foto: Drew Angerer/Getty Images/AFP

¿Qué resultará de este proceso? La respuesta corta es nada. Actualmente, el Senado lleva a cabo el segundo juicio, así que la próxima medida es un voto con respecto a la destitución de la Casa Blanca.

No obstante, el partido republicano, el de Trump, ocupa la mayoría del Senado, con 53 republicanos contra 47 demócratas. La destitución requiere una mayoría de dos tercios, o 67 votos, y es muy improbable que un republicano vote a favor. Por eso, es prácticamente imposible que Trump tenga que salir del Salón Oval.

Es mucho más probable que Trump permanezca en su cargo, aunque con una mancha oscura en su legado presidencial, como el tercero presidente en la historia de los Estados Unidos en estar impeached.