Tensión en Brasil: ¿Cuál es el conflicto entre Bolsonaro y la Corte Suprema?

El jefe de Estado brasileño lideró este martes una masiva marcha en defensa de la “libertad”, y apuntó contra varias decisiones esgrimidas por la justicia.
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El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, dirigió este martes, en el marco del Día de la Independencia, una multitudinaria manifestación contra el Supremo Tribunal Federal (STF), que posee diversas investigaciones que pesan sobre él. ¿Cuáles son los puntos nodales para entender esta disputa?

  • En marzo pasado, el STF reconoció la parcialidad y la persecución política ejercida por el exjuez y exministro de Justicia de Bolsonaro Sérgio Moro contra el expresidente Luiz Lula da Silva, quien de esta manera vio anulada su condena a ocho años de cárcel, por la cual estuvo 580 días preso y fue inhabilitado para ser candidato presidencial en 2018. Esta sentencia rehabilitó a Lula para competir por la Presidencia en 2022.
  • En abril, en el marco de una investigación por presuntos intentos de Bolsonaro de interferir con investigaciones de la Policía Federal, el STF habilitó la publicación de un video donde se ve al mandatario insultando a los gobernadores que impulsaban medidas de confinamientos social por la pandemia y amenazando con reemplazar a todos los ministros de su gabinete. Además, el juez del STF Celso de Mello pidió la captura del celular de Bolsonaro, lo cual generó otro repudio por parte del oficialismo.
  • Luego de que diversas encuestas pronosticaran una victoria segura para Lula frente a Bolsonaro para el próximo año, el presidente brasileño empezó a instalar la idea de un posible fraude electoral, por lo que exigió un cambio en la forma de votación. Incluso aseguró que podría desconocer los resultados si no se cambia el sistema de urnas electrónicas que funciona desde 1996.
  • Estas últimas declaraciones abrieron dos procesos judiciales por las máximas cortes del país. Por un lado, la corte electoral con Luis Roberto Barroso como titular abrió una investigación en contra de Bolsonaro por sus declaraciones respecto del sistema de urnas electrónicas. Por otro lado, el juez del STF Alexandre de Moraes incluyó al presidente en un proceso penal que se inició en 2019 por la difusión en redes sociales de noticias falsas contra las instituciones democráticas.
  • La respuesta de Bolsonaro fue intentar abrir un juicio político en el Senado al juez De Moraes, que no prosperó, y encender más los discursos frente a sus seguidores en cada acto, los cuales continúan sin tomar medidas de prevención sanitarias por la pandemia del COVID-19.

 

  • Este lunes, el expresidente y líder del Partido de los Trabajadores, Lula da Silva escribió en su cuenta de Twitter que durante sus mandatos, los festejos por el Día de la Independencia siempre estuvieron marcados por anuncios que favorecían al pueblo brasileño, mientras que, según sus palabras, en lugar de anunciar soluciones, Bolsonaro llamó a la gente al enfrentamiento, en actos “contra la democracia”.

Tras esta multitudinaria convocatoria se acrecentó la tensión política y social en Brasil. De un lado los críticos de Bolsonaro, que piden su salida del poder y demandan soluciones a la crisis económica y sanitaria que viven. Del otro, ciudadanos que apoyan al mandatario en su enfrentamiento con el poder judicial y los medios. Ambos sectores tienen en Bolsonaro y en Lula da Silva las voces referentes que representan sus modelos de país.